Hay recetas que se hacen virales no solo por cómo son, sino por quien las impulsa. El bizcocho de "14 quilates" que ha popularizado Rosalía es un ejemplo claro. Un dulce casero, aromático y con mucha personalidad que ha cautivado por su textura esponjosa y su intenso sabor a naranja. No es un bizcocho cualquiera. La combinación de aceite de oliva, cítricos y un toque de licor lo convierte en una propuesta diferente, con matices que lo hacen destacar respecto a las recetas más tradicionales. Y lo mejor es que se puede preparar fácilmente en casa.

Unos postres popularizados por Rosalía llenos de personalidad

Un bizcocho con aroma cítrico y mucha personalidad

La base de esta receta es sencilla pero muy bien equilibrada. El aceite de oliva virgen extra aporta una textura suave y una gran jugosidad, mientras que el azúcar se integra para dar dulzor sin esconder el resto de sabores. Los huevos tienen un papel clave en la textura final, ya que son los responsables de conseguir esta esponjosidad tan característica. La naranja, en forma de zumo y ralladura, es el elemento protagonista, aportando frescura y aroma.

Además, el toque de licor, como anís o Grand Marnier, da profundidad al conjunto. No es imprescindible, pero sí muy recomendable si se quiere conseguir el mismo perfil de sabor que ha hecho famosa esta receta. La harina, junto con la levadura química y el bicarbonato, completa la mezcla, ayudando a crear una masa homogénea que crece de manera uniforme en el horno.

¿Cómo prepararlo paso a paso en casa?

El primer paso es precalentar el horno entre 165 y 180 grados y engrasar el molde para evitar que el bizcocho se pegue. Este detalle es importante para obtener un buen resultado final. Acto seguido, se prepara la mezcla húmeda. Se bate el aceite de oliva con el azúcar hasta que quede bien integrado. Después se añaden los huevos uno a uno, sin dejar de remover, para conseguir una textura suave y uniforme. A continuación, se incorporan los aromas con la ralladura de naranja, el zumo, la leche y el licor. Este paso es clave para definir el gusto del bizcocho y darle este carácter tan especial.

En paralelo, se tamiza la harina con la levadura, el bicarbonato y un poco de sal. Esta mezcla seca se añade a la masa poco a poco, removiendo hasta que no queden grumos. Cuando la masa está lista, se coloca en el molde y se pone en el horno durante unos 50 a 70 minutos. El tiempo puede variar según el horno, pero el mejor indicador es pincharlo con un palillo: si sale limpio, ya está a punto.

Una vez fuera del horno, se deja enfriar antes de desmoldarlo. El toque final es una capa generosa de azúcar glas por encima, que aporta un contraste dulce y visual. Así pues, el bizcocho de “14 quilates” es una receta que combina sencillez y carácter. Un dulce que, como Rosalía, destaca por su personalidad y que se puede disfrutar fácilmente en casa.