El chef Marc Ribas lo tiene claro. Cada vez que se escapa a la Costa Brava, repite destino gastronómico sin margen para la duda. En la localidad de Tossa de Mar, hay un restaurante que se ha convertido en su parada fija, un espacio donde el producto, la tradición y el respeto por la cocina marinera marcan la diferencia. Y es que no se trata de una elección casual. Ribas, conocido por su exigencia y su defensa de la cocina de proximidad, encuentra en este rincón un equilibrio difícil de lograr: calidad, autenticidad y coherencia culinaria. El lugar en cuestión es La Cuina de Can Simón, un restaurante que ha sabido mantenerse fiel a sus raíces y que se ha ganado el reconocimiento de quienes valoran la buena mesa.

Como siempre, Marc Ribas es un firme defensor de la cocina tradicional

Cocina marinera con identidad propia

La propuesta gastronómica de La Cuina de Can Simón gira alrededor del mar. Pescados frescos, mariscos y recetas tradicionales conforman una carta que huye de artificios y se centra en potenciar el sabor real del producto. Aquí no hay concesiones a modas pasajeras ni reinterpretaciones innecesarias, la cocina es la de siempre, honesta y profundamente ligada al territorio y al producto.

 

El gran protagonista es, sin discusión, el suquet de peix. Este plato, emblemático de la cocina catalana de costa, se elabora con precisión y respeto por la receta original. El resultado es un guiso intenso, equilibrado y lleno de matices, donde cada ingrediente tiene sentido. Es precisamente este tipo de elaboraciones lo que ha consolidado la reputación del restaurante.

Además, la experiencia no se limita a un solo plato. La carta ofrece una variedad de opciones que mantienen la misma línea de producto de calidad, técnica cuidada y una ejecución que prioriza el sabor por encima de cualquier otro elemento. Comer aquí es entender la cocina marinera en su estado más puro.

Un referente en la Costa Brava

La realidad es que La Cuina de Can Simón no es solo un restaurante recomendable, sino un auténtico referente en la Costa Brava. Su trayectoria y consistencia lo han convertido en un punto de encuentro para quienes buscan algo más que una comida frente al mar. Su ubicación en Tossa de Mar añade un valor adicional. Este enclave, conocido por su patrimonio, su entorno natural y su vínculo con el Mediterráneo, refuerza la experiencia gastronómica. No se trata solo de sentarse a la mesa, sino de formar parte de un contexto que da sentido a cada plato.

Y es que el respaldo de Marc Ribas no hace más que confirmar lo evidente. Cuando un chef de su perfil elige repetir siempre en el mismo sitio, el mensaje es claro. Aquí hay algo especial. Así pues, para quienes buscan una experiencia gastronómica auténtica en la Costa Brava, La Cuina de Can Simón se presenta como una apuesta segura. Un lugar donde la cocina marinera se entiende, se respeta y se disfruta sin concesiones.