El malestar en las bibliotecas catalanas crece. Desde hace semanas, el personal de las bibliotecas de Barcelona hace parón en su actividad los sábados y ahora se ha decidido ampliar este paro también a los viernes. Aparte, también hay convocada a partir del 26 de mayo una huelga indefinida, que busca hacer visible el malestar del personal coincidiendo con una época crítica para estas instalaciones: las pruebas de selectividad. El sindicato CGT ha acordado extender la convocatoria de huelga de trabajadores de bibliotecas a toda Catalunya, yendo más allá de la Red de Bibliotecas de Barcelona. La decisión se ha tomado en el marco de una asamblea del sindicato donde han participado más de un centenar de trabajadores de diversos municipios, según informa la agencia Europa Press.

Hasta ahora, la convocatoria de huelga afectaba solo al personal de las bibliotecas barcelonesas los sábados, pero la afectación se amplía: además de sábado, se propone parar la actividad los viernes. Esta llamada se hace al personal de las bibliotecas de todo el país. De acuerdo con un comunicado de la CGT, el personal que ha participado en la asamblea ha expuesto "las condiciones de precariedad que afectan al sector" y se ha acordado por unanimidad extender la huelga a todo el territorio y todo tipo de personal. También se ha informado de que 37 de las 40 bibliotecas de Barcelona han cerrado este sábado, la cuarta jornada de huelga convocada. El comité de empresa de Bibliotecas de Barcelona, formado por la CGT y la Intersindical, lamenta que una vez pasados ocho meses de negociaciones, el ayuntamiento barcelonés "mantiene intacta su propuesta de adhesión al nuevo convenio".

¿Qué reclama el personal de las bibliotecas?

Los trabajadores de las bibliotecas denuncian problemas estructurales y agravios comparativos. Uno de los puntos críticos es la falta de conciliación laboral. El colectivo denuncia horarios que no cumplen la legalidad. Protestan también por la falta crónica de recursos, la pérdida de poder adquisitivo, la aplicación desigual y sin compensaciones de la jornada de treinta y cinco horas y los recortes en los derechos de conciliación y en las bajas médicas. La fecha escogida para hacer la huelga indefinida, el 26 de mayo, coincide con un momento crítico para las bibliotecas, que se convierten en el punto de encuentro para el estudio de muchos estudiantes que tienen que preparar las pruebas de Selectividad. De esta manera, el personal de las bibliotecas espera ejercer suficiente presión sobre la administración para que acceda a atender sus demandas y mejorar sus condiciones laborales.