El PP sería el partido más votado si hubiera elecciones generales en España en este momento, ampliando su ventaja sobre el PSOE en cinco puntos porcentuales. Así lo muestra un sondeo de 40dB, publicado este lunes por El País, que sitúa a los populares en un 32,4% del voto, frente a un 27,7% para los socialistas. La diferencia entre ambos partidos se produce tras los últimos escándalos que golpean al PSOE, como la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero o el registro de la Guardia Civil en la sede socialista de la calle Ferraz de Madrid por las pesquisas del caso relativo a Leyre Díez.
El PP de Alberto Núñez Feijóo vencería los comicios con un 32,4% del voto, lo que supone un ligero descenso con respecto al 33,06% del voto —8,1 millones de votos— que obtuvo en las últimas elecciones generales, las de julio de 2023, en las que fue la fuerza más votada y obtuvo 137 diputados —si bien no pudo formar gobierno por falta de apoyo parlamentario—. El sufragio popular se nutre de un 6,9% del voto que hace tres años optó por la abstención, de un 4,5% que votó al PSOE en 2023 y de pescar en el caladero de Vox (3,8%). Sin embargo, Vox le hace un importante agujero y le quita un 8,9% del electorado que en 2023 optó por Feijóo.
El PSOE del presidente Pedro Sánchez, por su parte, obtendría un 27,7% del voto y se situaría de nuevo como segunda fuerza parlamentaria. Esto supone una caída de casi cinco puntos porcentuales con respecto al 31,68% del voto —7,8 millones de votos— que obtuvo en 2023, que le valieron para obtener 121 escaños y revalidar el Gobierno con el apoyo del espacio a su izquierda y los partidos independentistas y nacionalistas catalanes, vascos y gallegos. Los socialistas se beneficiarían de un 10,4% del voto que hace tres años optó por Sumar y de un 7% que se abstuvo; sin embargo, un 7,9% del votante socialista se muestra indeciso, un 4,5% se le va al PP y un 4,3 % se le va a Vox, de acuerdo con el sondeo. Este barómetro se produce en medio de la vorágine de escándalos y causas en los tribunales por corrupción en la que se ve inmerso el PSOE, y con un Gobierno asediado por la oposición y frágil por la dependencia de los socios a su izquierda y del independentismo catalán y vasco a lo largo de la legislatura.
Vox crece en cinco puntos porcentuales
Como tercera fuerza quedaría de nuevo Vox. La formación de extrema derecha que lidera Santiago Abascal obtendría un 17,4% del voto, lo que supone un crecimiento amplio de hasta cinco puntos porcentuales con respecto al 12,38% —3 millones de votos— que obtuvo en 2023. Entonces, Vox consiguió sumar 33 diputados, insuficientes para llegar junto con el PP a la mayoría absoluta de 176 asientos con la que poder formar Gobierno. La de Abascal es la formación que más retiene su voto con respecto a hace tres años, ya que un 86% se queda en Vox y tan solo pierde un 4,4% en favor de Se Acabó La Fiesta, un 3,8% en favor del PP y un 2,1% en favor del PSOE. Su crecimiento se nutre fundamentalmente de un 12,1% de electores que en 2023 se abstuvieron de votar y de un 8,9% del caladero del PP.
La izquierda, dividida, se deshace
En cuanto al espacio a la izquierda del PSOE, el barómetro incluye a Sumar y Podemos por separado y prevé un importante varapalo electoral. La formación de la vicepresidenta Yolanda Díaz, aun sin candidato claro, puesto que ella ha anunciado que no continuará, obtendría un 6,2% del voto. Esto supone una caída a la mitad con respecto al 12,33% —3 millones de votos— que obtuvo en 2023, con los que consiguió sumar 31 escaños y contribuir a formar Gobierno de coalición de nuevo con los socialistas. En cuanto a Podemos, los de Ione Belarra e Irene Montero obtendrían por separado en esta ocasión un 2,3% del voto. Hace tres años, la formación morada concurrió en la coalición de Sumar. Aquí se produciría un importante trasvase de votos de Sumar hacia Podemos (19%) y hacia el PSOE (10,4%). El espacio aún no ha conseguido recomponerse tras la ruptura abrupta entre la órbita de Sumar, Izquierda Unida y Comuns con la órbita de Podemos, y diversas encuestas han situado al portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, como posible candidato favorito entre el electorado de este espacio, por delante de la propia Díaz, Irene Montero o Antonio Maíllo.