Te han dicho que tienes que comer calcio. Y te han dicho que comas queso porque el queso lleva calcio. Pero ¿sabes si todos los quesos llevan la misma cantidad de calcio? La respuesta es muy clara: no. La primera división que harías sería, seguramente, si es de cabra, de vaca o de oveja. Parece lógico pensar que la leche con la que se hace el queso es lo que determinará la cantidad de calcio que tendrá el producto final, ¿verdad? Pues resulta que no.
¿Qué determina cuánto calcio tiene un queso?
Lo que realmente dictamina la composición de un queso es la técnica quesera con la que se elabora. Los quesos de cuajada láctica, esos quesos que son más quebradizos, más friables, son quesos desmineralizados. Y el calcio, recordemos, es un mineral. Por lo tanto, son quesos con menor cantidad de calcio. A pesar de que puedan ser muy frescos, que puedan ser muy sanos y que sean muy buenos, precisamente estos quesos son los que tienen menos calcio, y da igual si son de cabra, de vaca o de oveja. La cuestión es que son quesos más bien frescos.
Entonces, ¿cuáles son los quesos que tienen más calcio? Pues los quesos más curados: un parmesano, un comté, un manchego...

¿Y entonces cuáles son los quesos que tienen más calcio? Pues los quesos más curados: un parmesano, un comté, un manchego... ¿Y cómo podemos saber esto? Pues son quesos que generalmente suelen ser más elásticos, que se pueden fundir mejor. Estos son quesos que, debido a su fermentación y a su cuajo de tipo enzimático, mantienen gran parte del calcio de la misma leche, de tal manera que una ingesta de unos 30 gramos de parmesano implica aproximadamente una tercera parte del calcio necesario para un solo día. Una cantidad que, como siempre, dependerá de las particularidades personales de cada uno. No necesitará la misma cantidad de calcio un niño de 6 años, que una mujer de 36, que una persona de 70; y a eso se suman las posibles diferencias de salud que puedan presentar estas personas. Lo que queda claro, a pesar de todo, es que la tercera parte de calcio necesaria que aportan 30 gramos de parmesano es una medida que, como mínimo, ayuda a entender la diferencia entre este tipo de queso curado y el fresco, más pobre en minerales.

Así, infórmate bien sobre qué queso necesitas comer y tu salud lo agradecerá. En caso de duda, consulta siempre con un nutricionista o especialista para ajustar las cantidades óptimas de calcio, así como de otros minerales y nutrientes, que tu organismo necesita. Conocer los beneficios que nos aportan los alimentos es tanto o más importante que saber qué sabor tienen para disfrutarlos al máximo. La alimentación es placer, pero también es salud.