Cuando llega el calor, lo que menos apetece es pasar mucho rato en la cocina preparando platos pesados o recetas que obligan a encender el horno. Por eso, tener a mano una cena rápida, ligera y con pocos ingredientes puede ser una solución perfecta para los días de verano. Esta propuesta combina calabacín, calamares y tomate en forma de unos espaguetis vegetales muy fáciles de preparar y que pueden estar listos en aproximadamente 15 minutos. La idea es sustituir la pasta tradicional por tiras finas de calabacín y completar el plato con calamares, que aportan proteína, y un poco de salsa de tomate para darle más sabor. Es una receta recomendada también por la nutricionista María Malet Viladomiu y destaca porque resuelve una comida con una sola sartén, sin complicaciones y con ingredientes que se pueden encontrar fácilmente. Además, se puede adaptar muy bien según lo que tengas en la nevera y no necesita ninguna técnica especialmente complicada.
Unos calabacines convertidos en pasta que hacen un plato muy divertido
Los calamares se tienen que marcar primero para que queden sabrosos
El primer paso es limpiar bien los calamares y cortarlos en trozos pequeños o en anillas, según prefieras. Si son congelados, es importante dejarlos descongelar completamente antes de ponerlos en la sartén. Si entran todavía con demasiada agua, será más difícil dorarlos y acabarán cociéndose en el líquido que desprenden. Si son frescos, solo hay que asegurarse de que estén bien limpios y secos antes de empezar.
Cuando la sartén esté bien caliente, se añade un chorro de aceite de oliva virgen extra y se saltean los calamares a fuego fuerte durante un par de minutos. No hay que cocinarlos del todo en este momento, porque después seguirán haciéndose con el resto de ingredientes. El objetivo es que cojan un poco de color y empiecen a desarrollar ese gusto intenso que da una cocción rápida a temperatura alta.
A continuación, se incorporan un par de cucharadas de salsa de tomate o un poco de tomate concentrado. Se mezcla bien para que el calamar quede cubierto y se baja el fuego a una intensidad media. Después se tapa la sartén y se deja cocer unos cinco minutos para que la salsa reduzca ligeramente y los sabores se vayan integrando. Si utilizas tomate concentrado, se necesita muy poca cantidad porque el gusto es más intenso.
Mientras tanto, se lava muy bien el calabacín y se seca. No es necesario pelarlo, ya que la piel aporta textura y ayuda a que los espaguetis mantengan mejor la forma. Con un espiralizador se pueden hacer los zoodles en un par de minutos, pero también es posible prepararlos con un pelador de verduras o cortar tiras finas con un cuchillo bien afilado.
El calabacín solo necesita unos minutos para que no quede aguado
Cuando los calamares lleven aproximadamente cinco minutos y la salsa haya empezado a concentrarse, se añaden los espaguetis de calabacín directamente a la misma sartén. Se remueve bien para que queden impregnados con el tomate y los jugos del calamar, y se vuelve a tapar durante unos cinco minutos más. Aquí es importante no alargar excesivamente la cocción. El calabacín contiene mucha agua y, si se cocina demasiado, puede quedar blando y hacer que la salsa pierda intensidad. La idea es que quede tierno pero aún ligeramente firme. Al final solo hay que ajustar de sal y pimienta y servir inmediatamente. Si quieres darle un toque más intenso, se puede acabar con un poco de parmesano rallado, aunque no es imprescindible. También encaja un poco de perejil fresco, pimienta negra recién molida o unas gotas de limón.
El resultado es una cena de verano rápida, ligera y muy fácil de repetir. Con solo tres ingredientes principales, una sartén y unos 15 minutos, se puede preparar un plato con verdura, proteína y mucho sabor. Una receta especialmente útil para los días en que quieres comer bien sin pasar mucho tiempo delante de los fogones.
