"No paséis ansia nos han cogido 30 jóvenes Catalanistas, todos estamos en la prisión. Vuestro hijo Ramón Riu". Con estas palabras, escritas en un pequeño trozo de papel, Ramon Riu i Cots quiso tranquilizar a sus padres después de ser detenido durante los hechos del Once de Septiembre de 1901 en Barcelona. Ciento veinticinco años después, aquel mensaje familiar ha aflorado a raíz del llamamiento de la Fundació Reeixida para localizar descendientes de los cerca de treinta catalanistas encarcelados aquella jornada.
La iniciativa ha llevado a diferentes familias a contactar con la entidad y, en el caso de Riu i Cots, ha permitido recuperar la historia de dos documentos conservados durante generaciones: la nota que hizo llegar a sus padres desde la prisión y un recorte de La Nació Catalana del 30 de septiembre de 1901 que relataba las detenciones bajo el título "En la prisión, por patriotas".
Una nota encontrada detrás de un cuadro
Ramon Riu i Cots era tío y padrino de Agapito Forns Riu, el abuelo paterno de la familia que ahora ha contactado con Reeixida. Cuando se produjeron las detenciones de 1901, Forns Riu tenía solo un año. Fue él quien, años más tarde y durante un traslado, encontró escondidos detrás de un cuadro el recorte del diario y el mensaje escrito por su familiar.
La nota había sido hecha aprovechando un trozo de papel de una factura e iba dirigida a los padres de Riu i Cots para que supieran qué había pasado y no sufrieran. El texto, breve y escrito en medio del encarcelamiento, dejaba constancia directa de la situación: "No paséis ansia nos han cogido 30 jóvenes Catalanistas, todos estamos en la prisión. Vuestro hijo Ramón Riu".
El recorte que lo acompañaba recogía la crónica que La Nació Catalana publicó semanas después de los hechos e incluía a Ramon Riu i Cots entre la relación de los detenidos. La familia ha conservado ambos testimonios hasta hoy.
De la ofrenda a Rafael Casanova a la prisión
Riu i Cots formaba parte de la treintena de jóvenes catalanistas detenidos a raíz de los incidentes de la víspera del Once de Septiembre de 1901. Aquella noche, varios miembros de entidades catalanistas se habían reunido en Barcelona para conmemorar la Diada y hacer una ofrenda floral al monumento de Rafael Casanova, situado entonces en el entorno del Arc de Triomf.
Los congregados sospecharon de un hombre que los observaba y algunos lo increparon. Uno de los presentes gritó "¡Independencia!" y otros se añadieron. La intervención policial acabó inicialmente con veinticuatro detenidos. Posteriormente, Lluís Marsans, presidente de Catalunya Avant y secretario de la Unió Catalanista, y seis personas más fueron a la comisaría para interesarse por los arrestados y también fueron detenidos.
El grupo fue conducido a pie hasta la prisión de la calle de la Reina Amàlia, escoltado por guardias civiles a caballo. Los encarcelados entraron cantando "Els Segadors" y fueron puestos en libertad el 13 de septiembre con cargos por "reunión ilegal y por atentado a la integridad de la patria".
Las detenciones provocaron una movilización de solidaridad que, pocos días después, reunió a más de 10.000 personas en el monumento de Rafael Casanova. De la experiencia vivida en la prisión también surgiría La Reixa, una entidad creada para apoyar a los represaliados por causas catalanistas y que tendría a Josep Maria Folch i Torres, otro de los detenidos, como presidente.
De Barcelona a Buenos Aires
La trayectoria de Ramon Riu i Cots, sin embargo, acabaría lejos de Catalunya. Según ha explicado su familia, se estableció con los suyos en Buenos Aires y ya no volvió nunca más a Catalunya.
El rastro de aquel Once de Septiembre quedó, sin embargo, dentro de la familia. Primero, oculto detrás de un cuadro; después, conservado por sus descendientes en forma de un recorte de prensa y de unas pocas líneas escritas para avisar en casa de que había sido detenido.
La documentación ha reaparecido coincidiendo con el 125 aniversario de los hechos y después de que Reeixida hiciera un llamamiento a través de las redes sociales para encontrar familiares de los protagonistas. La entidad prepara diversos actos para recuperar la memoria de aquella treintena de catalanistas, entre ellos un homenaje con descendientes de los detenidos y una recreación del recorrido que hicieron los jóvenes el Once de Septiembre de 1901.
La respuesta de familias como la de Ramon Riu i Cots permite incorporar ahora testimonios conservados en el ámbito privado a la reconstrucción de aquel episodio. En su caso, una nota destinada únicamente a tranquilizar a unos padres ha sobrevivido más de un siglo como testimonio personal de una de las detenciones que marcaron la conmemoración del Once de Septiembre de 1901.