Hace un par de años, Aitana Bonmatí tomó una decisión importante en su forma de alimentarse que no estuvo motivada por modas ni por una mejora inmediata del rendimiento físico. La centrocampista catalana decidió dejar de consumir carne por una cuestión de principios, un cambio basado en la ética y en su visión personal sobre la explotación animal. Una elección que, lejos de ser impulsiva, supuso replantearse por completo su dieta y aprender a comer de otra manera. Eliminar la carne no fue un gesto simbólico. Aitana era consciente de que este alimento representaba una fuente clave de proteínas, esenciales para la recuperación muscular y el día a día de una persona con alta exigencia física. Por eso, el cambio implicó reorganizar su alimentación desde la base, revisando hábitos y aprendiendo a combinar alimentos para cubrir todas sus necesidades nutricionales sin renunciar a sus valores.

“Dejé de consumir este alimento por principios”

En ese proceso, la futbolista empezó a darle a la nutrición un papel central, algo que reconoce que antes no tenía tan interiorizado. Con más información y acompañamiento profesional, entendió que comer bien no es solo comer sano, sino comer con conocimiento, sabiendo qué aporta cada alimento y cómo afecta al cuerpo a medio y largo plazo. La alimentación dejó de ser algo automático para convertirse en una herramienta de cuidado personal.

Aitana eliminó la carne roja de su dieta / Foto: Unsplash
Aitana eliminó la carne roja de su dieta / Foto: Unsplash

En lugar de carne, Aitana incorporó otras fuentes de proteína que encajaran con su forma de entender la alimentación. En su día a día siguen presentes los huevos y el pescado, a los que suma cada vez más alimentos de origen vegetal ricos en proteínas. Entre ellos destacan productos como Heura, una alternativa vegetal elaborada a partir de proteína de soja, que se ha popularizado por su perfil nutricional y su versatilidad en la cocina.

Este tipo de alimentos permite mantener una dieta equilibrada sin recurrir a carne, siempre que se integren de forma consciente. Además de su aporte proteico, muchos de estos productos están fortificados con nutrientes clave, como la vitamina B12 o el hierro, elementos especialmente importantes cuando se reducen o eliminan alimentos de origen animal.

Otro aspecto que Aitana subraya es la importancia de la suplementación bien entendida. No como un atajo ni como algo milagroso, sino como un complemento que puede ayudar cuando la dieta, por sí sola, no cubre todos los requerimientos. Eso sí, siempre apostando por productos naturales y bien controlados, que respeten el equilibrio del organismo.

Aitana subraya la importancia de la suplementación bien entendida

Este cambio en la alimentación también ha ido de la mano de una mayor conciencia global sobre el cuidado personal. Comer mejor, elegir con criterio y escuchar al cuerpo forman parte de ese trabajo menos visible, pero fundamental, que muchas veces empieza en la cocina. Para Aitana, la experiencia demuestra que es posible ser coherente con los propios principios sin poner en riesgo la salud.

Hamburguesa vegetal / Foto: Unsplash
Hamburguesa vegetal / Foto: Unsplash

Su caso es un ejemplo claro de cómo una dieta bien planificada, ética y variada puede adaptarse a cualquier estilo de vida. Lejos de ser una limitación, dejar la carne se ha convertido para ella en una oportunidad para aprender, mejorar hábitos y reforzar su relación con la comida, demostrando que alimentarse también es una forma de posicionarse ante el mundo.