Estados Unidos ha hundido una fragata iraní con un ataque de torpedos lanzados desde un submarino frente a la costa sur de Sri Lanka, según ha asegurado el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth. El dirigente ha confirmado que Washington es responsable de la operación, que ha provocado al menos 83 muertos mientras el barco navegaba cerca del litoral de la isla. “Un submarino estadounidense ha hundido un buque de guerra iraní que se pensaba que estaba seguro en aguas internacionales”, ha afirmado Hegseth, que ha situado el ataque a última hora de la noche del martes y ha subrayado que el buque “ha sido hundido por un torpedo, una muerte silenciosa: el primer hundimiento de un buque enemigo por un torpedo desde la Segunda Guerra Mundial”. “Como en aquella guerra, cuando aún éramos el Departamento de Guerra, luchamos para ganar”, ha añadido.
Cabe decir que, a pesar de las afirmaciones de Hegseth, el episodio no sería el primer hundimiento de un barco enemigo con un torpedo desde la Segunda Guerra Mundial. Este precedente corresponde al submarino pakistaní PNS Hangor, un diésel-eléctrico de la clase Daphné que entró en servicio en 1969 y permaneció operativo hasta su desmantelamiento en 2006. Bajo el mando de Ahmed Tasnim, hundió la fragata india INS Khukri con un torpedo guiado el 9 de diciembre de 1971, durante la tercera guerra entre Pakistán y la India. La acción convirtió al Hangor en el primer submarino que destruía un barco enemigo con este tipo de armamento después del final de la Segunda Guerra Mundial.
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El ministro de Asuntos Exteriores de Sri Lanka, Vijitha Herath, ha explicado que la guardia costera del país ha recibido a las 5:08 de la mañana un llamamiento de socorro procedente de un barco de la armada iraní, el Iris Dena. Según el relato de la tripulación, el incidente se habría producido a raíz de una explosión. Herath detalló que a las seis de la mañana se envió un primer barco de la armada y que una hora más tarde se añadió un segundo para participar en las labores de rescate, una actuación que, según recordó, Sri Lanka está obligada a llevar a cabo como país firmante de la convención internacional sobre búsqueda y rescate marítimo. El barco iraní se hallaba fuera de las aguas territoriales de la isla, pero dentro de su zona económica, a 44 millas náuticas (81 kilómetros) de la ciudad costera de Galle. El gobierno de la isla ha confirmado que, pese a los 83 fallecidos, 32 miembros de la tripulación han podido ser rescatados y trasladados a un hospital de la misma ciudad.
Primer ataque fuera de Oriente Medio
El Iris Dena, el barco hundido, era la fragata más reciente incorporada a la marina iraní y contaba con un amplio arsenal, con misiles tierra-aire, así como cañones, ametralladoras y lanzatorpedos. Todo apunta a que la nave se encontraba de paso por el territorio de Sri Lanka en el trayecto de regreso después de haber participado en la revisión internacional de la flota, organizada la semana pasada por la marina india. El episodio supone un aumento de la tensión militar y representa el primer ataque de Estados Unidos contra fuerzas iraníes fuera de Oriente Medio desde el inicio de la guerra. En este contexto, la principal instalación naval estadounidense en el océano Índico es la base Diego García, en el archipiélago de las Chagos, situada a más de 1.600 kilómetros de Sri Lanka.
La implicación directa de Washington en el hundimiento del barco se interpreta como un nuevo paso en la escalada de sus operaciones militares contra Irán, tras una ofensiva que ya ha causado la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, así como de decenas de altos cargos del régimen y que también ha tenido como objetivo los sistemas de misiles balísticos y de defensa aérea del país. En el terreno estrictamente naval, Estados Unidos asegura haber infligido graves pérdidas a la flota iraní durante las operaciones militares de esta semana. Según el Mando Central estadounidense (CENTCOM), decenas de bombarderos atacaron un puerto militar situado en el sur de Irán y destruyeron 17 buques de guerra y un submarino. El almirante Brad Cooper, responsable de este mando, ha asegurado que estos ataques han dejado a Irán sin ninguna embarcación militar identificable en el golfo Pérsico ni en el golfo de Omán, zonas donde la marina de la República Islámica había mantenido presencia durante décadas.
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— U.S. Central Command (@CENTCOM) March 3, 2026