Hans-Dieter Flick tiene una relación muy cercana con prácticamente todas las piezas de la plantilla. Así se ha encargado de demostrarlo desde que aterrizó en el Barça, donde uno de sus primeros objetivos era recuperar a esos jugadores que estaban en un mal momento. Y lo consiguió, trasladando una enorme confianza en todos ellos, y generando un ambiente muy bueno en el vestuario, una de las claves que se esconden detrás del éxito.
Si hay un futbolista con el cual ha ejercido prácticamente como ‘padre’ futbolístico, ese es Marc Casadó. Venía de ser un fijo en las convocatorias de Xavi Hernández, pero prácticamente no jugó nada, y el técnico alemán desde el primer día le dejó muy claro que tendría un papel importante en sus sistemas. Quiso convencerlo de que era un pilar fundamental en el proyecto, y que tenía las condiciones necesarias para convertirse en una estrella de clase mundial.
Una apuesta que salió a la perfección. ‘Hansi’ cumplió con su promesa, y permitió que el centrocampista nacido en el año 2003 tuviera mucha continuidad, que aprovechó para reivindicarse. Completó una serie de actuaciones excepcionales, y esto le sirvió para ganarse el respeto de sus compañeros, y de la grada del Camp Nou, donde ya es un ídolo. El problema es que las cosas se han complicado enormemente a lo largo de los últimos 12 meses.
No solamente perdió la titularidad cuando Frenkie de Jong volvió a estar al 100%, sino que a día de hoy ya ni siquiera es la principal alternativa entrando desde el banquillo. Antes, Flick ha preferido decantarse por reconvertir a Eric Garcia o a Dani Olmo, dejando claro que ha perdido la absoluta confianza que antes tenía en el ‘17’. No obstante, esto no quiere decir que la relación entre ellos sea mala, y todavía hay muy buena sintonía.
Precisamente por este motivo, el mánager del Barça entiende los motivos que Casadó tiene para estar planteándose un cambio de aires en el siguiente mercado de verano.
Casadó desea quedarse en el Barça, pero no para ser un fijo en el banquillo
Flick ha comunicado a Casadó que todavía tiene espacio en sus planes, y que está convencido de que puede ser crucial en el segundo tramo de la campaña, donde habrá muchas lesiones, sanciones y rotaciones.
La perla de la Masía quiere quedarse y triunfar en el Barça, pero no quiere hacerlo desde el banquillo. Y esto es lo que provoca que deje abiertas las puertas de salida, según afirma el diario ‘Sport’.
