Si nos acercamos a los 60 años o ya los hemos alcanzado, tenemos que poner especial atención a nuestros hábitos. Tanto a qué hacer como qué evitar. La edad irremediablemente nos empieza a pasar factura, y debemos tener en cuenta algunas cosas que quizás no les prestemos atención normalmente. Es por ello que hemos querido compartir 4 hábitos que nos dañan especialmente a partir de esa edad, y que muchas veces quizás no tengamos en cuenta. No se trata de los grandes conocidos como caminar, hacer ejercicios, dejar de fumar o moderar el consumo de alcohol. Hablamos de algunos más sutiles, como los siguientes:

No bebemos mucha agua

Uno de los hábitos más peligrosos es el de no beber mucha agua a diario. Conforme envejecemos tenemos menos sed, y es por ello que muchas veces bebemos menos agua. Ello conlleva deshidratación. Según muchos estudios debemos ingerir entre dos y tres litros de agua diarios, con lo que vale la pena tenerlo en mente y crear rutinas que nos ayuden a conseguir ese objetivo.

Beber agua es importante a partir de los 60 años

Beber entre dos y tres litros de agua al día es clave

Comer a deshoras

Un hábito que a veces es difícil de tener controlado, pero que no ayuda a nuestra salud. Hacerlo nos altera las horas de sueño o incluso provoca insomnio, lo cual es muy negativo para nuestro organismo. Lisa Young, doctora en dietética y nutrición, nos advierte de lo siguiente: "Comer a deshoras en exceso se asocia con aumentos repentinos de peso, mayores fluctuaciones de azúcar en sangre y con ello aumentar la probabilidad de sufrir diabetes".

No incluir fibra en la dieta

Resulta clave incluir fibra en nuestra dieta a partir de los 60 años, lo cual ayuda a absorber los nutriente que ingerimos. Para ello nuestras aliadas son las legumbres, las verduras de hoja verde y el pan integral, por ejemplo.

Necesidad de proteína

Salmón, alimento rico en proteina

Otro médico y dietista como es Courtney D'Angelo nos indica lo siguiente: "La proteína ayuda a mantener la masa y fuerza muscular, la salud ósea, y es una de las mejores formas de ayudar con sus esfuerzos en la pérdida de peso." A partir de ciertas edades la pérdida de masa muscular es inevitable, pero los alimentos proteicos nos ayudarán a contenerlo lo máximo posible. Huevos, carne de ternera, salmón o pavo son algunos de los alimentos que nos ayudarán a ello. No suena tan mal, ¿verdad?