La marca colectiva de vino espumoso Corpinnat ha estrenado el 2026 con dos nuevas incorporaciones a su modelo de viticultura y proceso de elaboración. Se trata de las históricas bodegas de la comarca del Penedès: Celler Mir, del municipio de Subirats, actualmente no adscrita a ninguna DO, y Torné & Bel, del municipio de Espiells, que abandona la DO Cava.
Amb la integració d'aquests dos elaboradores de vino espumoso, Corpinnat suma 21 bodegas que cumplen con los requisitos fijados por la marca colectiva. Las bodegas que comercializan el vino espumoso bajo la marca Corpinnat tienen viñedos con uva 100% ecológica, vendimia manual, vinificación íntegra en la propiedad, crianzas largas, compromiso con las variedades históricas, viñedos de propiedad o de contratos de larga duración con un precio mínimo garantizado para el viticultor y auditorías anuales externas.
La trayectoria histórica, familiar y el proceso de elaboración en las bodegas Mir y Torné & Bel acompañan desde hoy a la marca colectiva Corpinnat. En el caso de la Bodega Mir -que acaba de adoptar este nombre evolucionando de la denominación Rosell Mir, correspondiente a la familia propietaria-, llevan tres años realizando inversiones para ajustarse a los requisitos de Corpinnat, ha confirmado a ON ECONOMIA, Nicolas Marmonier. De origen francés, Marmonier, junto con el también francés Christophe Ribeyron y el enólogo Xavier Ortiz, están vinculados a Bodega Mir desde 2020, cuando entraron en la empresa "para ayudar a Josep Maria Mir a dirigir la bodega cuando él se jubilara" porque no había un relevo generacional, asegura Marmonier.
"Nos gusta la filosofía de Corpinnat por su rigor y la calidad", remarca Marmonier. En Celler Mir, con una facturación anual de medio millón de euros, se elaboran 4 referencias de vino espumoso brut nature, con una maduración entre 24 y 40 meses. Celler Mir trabaja con viticultura 100% ecológica certificada, con el control integral y prácticas que favorecen los suelos vivos, la biodiversidad y el equilibrio natural. En la bodega, los vinos se elaboran de manera íntegra y con una intervención mínima, utilizando mosto concentrado de uva en la segunda fermentación y una crianza larga sobre lías, elementos esenciales para expresar con fidelidad el carácter de cada añada y de cada parcela. Con muchos años trabajando en Cataluña, Marmonier, proveniente de Borgoña, y Ribeyron, de Côtes du Rhône, son expertos y amantes de la elaboración de vinos espumosos y "sabíamos de Corpinnat y de su prestigio en Francia".
La familia Rosell Mir decidió dejar la DO Cava en 2019. En esta bodega la innovación tecnológica es una herramienta al servicio del vino: el control preciso de la temperatura, las prensas avanzadas y la vinificación por parcelas permiten trabajar con rigor y precisión, con una producción limitada que prioriza la calidad por encima de la cantidad.
La familia Rosell Mir cultiva la finca Can Guineu en Subirats, a 30 km al sur de Barcelona, desde el siglo XV. En 1776, la familia comenzó a elaborar vino y brandis con su uva, que vendían a granel. No fue hasta 1979 que el actual propietario, Josep M. Rosell, de la 17ª generación, comenzó a embotellar el vino bajo su propia marca. La finca cuenta con 64 hectáreas de xarel·lo, macabeo, merlot, cabernet sauvignon y garnacha blanca, cultivadas ecológicamente en Subirats y Sant Sadurní d'Anoia. La historia de la bodega está estrechamente ligada a Can Guineu, una de las casas más emblemáticas del municipio, y a la figura de Marc Mir Capella, referente intelectual y agrónomo visionario, protagonista clave en la lucha contra la filoxera.

También en el Penedès, pero en el municipio de Espiells, la bodega familiar Torné & Bel representa la continuidad de una historia vitivinícola iniciada hace seis generaciones. La pasión y el saber hacer se han transmitido a toda la familia, y desde 1991 dos generaciones se han dedicado a la elaboración de sus espumosos, con la primera cosecha en 1997 como punto de partida del proyecto familiar. Las 12 hectáreas productivas de viñedos de Torné & Bel son trabajadas a través de una viticultura ecológica y respetuosa con el terruño. Xarel·lo, macabeo y parellada son las variedades plantadas, elegidas con cuidado para dar voz al paisaje, al clima y a la identidad del territorio. Pero también con la variedad francesa Chardonnay que aporta un toque de singularidad dentro de los tradicionales vinos espumosos de la comarca, "pero esto cambiará", explica Marta Torné.
La vendimia se realiza manualmente, con un cuidado detallado que asegura la calidad y la integridad de cada uva. La bodega es ecológica y familiar y la elaboración de los vinos se realiza de forma artesanal y sostenible. Los espumosos son Brut Nature y clarificados en pupitre, manteniendo el respeto de los procesos y tiempos propios del vino. Buscan reflejar en cada botella la personalidad del territorio y la pasión de la familia que los elabora. Fèlix Torné y su hija Marta Torné -formada en la Escola Agrària de Viticultura i Enologia Mercè Rossell i Domènech- son los encargados de la vinificación de los 5 vinos espumosos que elaboran -4 ya están en el mercado y el quinto, que aún tiene la marca por definir, lo hará a lo largo de este año, con cinco años de crianza-. La empresa tira adelante con su experiencia y la de la esposa Lluïsa Bel, y la otra hermana, Anna Torné. De hecho, el matrimonio Torné Bel, quinta generación, fue quien decidió fundar la bodega en 1991 y de allí salió la primera vendimia de Torné & Bel, en 1997.
"Siempre hemos apostado por la calidad y por el respeto al territorio, al Penedès, valores que compartimos con Corpinnat", explica Marta Torné, por eso "ha sido muy fácil integrarse a la marca colectiva; lo único que hemos tenido que modificar ligeramente era una parte de la vendimia que hacíamos a máquina", especifica y explica que desde los inicios, ahora hace 30 años, la vendimia siempre se ha hecho a mano, a excepción de una parte. "Estar al amparo de Corpinnat es clave y es un paso más dentro de nuestra manera de trabajar; sin embargo, nos permitirá revalorizar nuestros espumosos" y, a la larga, adentrarse en la exportación. De momento, se centran en ganar espacio en Cataluña y España.
Elaboran Rosé, un vino espumoso rosado 100% pinot noir -"que también cambiará", dice-, con 18 meses de crianza; el Trienum, con también 18 meses y las variedades xarel·lo, macabeo y parellada; el 1896, con parellada, macabeo y xarel·lo y 40% Chardonnay -"que cambiará, también"-, y 22 meses de crianza; y Robur, con las mismas variedades, pero el vino base tiene maduración de seis meses en bota de roble, y la crianza es de 24 meses. Para el cava de la cosecha de 2020, "todavía estamos pensando el nombre", comenta Marta Torné. Actualmente, la producción total es de unas 25.000 botellas al año.

La agrupación Corpinnat, ahora presidida por Pere Llopart, ha ido integrando diversas bodegas desde su nacimiento, el 10 de abril de 2018. Actualmente forman parte: Gramona, Llopart, Nadal, Recaredo, Sabaté i Coca, Torelló, Huguet de Can Feixes, Júlia Bernet, Mas Candí, Can Descregut, Pardas, Bufadors, Cisteller, Viader, Mas de la Basserola, Celler Kripta, Demost, Mas Bertran, AT Roca y, desde hoy, Celler Mir y Torné & Bel.