¿Qué lo motiva? ¿La dificultad de acceso al crédito, los bajos salarios del colectivo o la volatilidad del mercado laboral en que compiten? Seguramente sea una mezcla de todos esos factores, pero el dato está ahí: el interés de los más jóvenes por el alquiler de habitaciones ha crecido 19 puntos desde 2019. Cuando esta solución habitacional interesaba a un 56% del colectivo. Al cerrar 2023, interesaba a un 75%. Así lo indica el estudio HousingAnywhere.

 

Nuevos modelos de vivienda

Los inversores inmobiliarios, señala también el estudio, “han comprendido este cambio en la demanda, con países como España experimentando con éxito el desarrollo de nuevos conceptos de vivienda como el coliving. Sin embargo, los responsables políticos a menudo no apoyan estas nuevas tipologías de vivienda alrededor de Europa. Con el aumento de los precios de los alquileres en las principales ciudades europeas, debido al desequilibrio entre una creciente demanda y la escasez de oferta, la necesidad de políticas que fomenten estos nuevos conceptos es crucial. 


La conexión entre  la vivienda y el acceso a las oportunidades


La vivienda está especialmente conectada con el aprendizaje y el trabajo. Es decir, dónde estudiamos y trabajamos está en cierta medida determinado por dónde podemos vivir. Por ello, es fundamental que los responsables políticos tengan en cuenta la vivienda si desean promover el dinamismo económico y la inclusividad. Asimismo, aquellos países que deseen no solo atraer sino también retener el talento internacional, deberían situar la vivienda en el centro de sus políticas.  Un claro ejemplo de ello lo constituyen las economías europeas, que mientras en su amplia mayoría experimentan una escasez de mano de obra en diversos sectores, la capacidad y aptitud de sus mercados inmobiliarios parecen quedarse atrás a la hora de acoger a inmigrantes cualificados. Este es el caso de Alemania, que si bien puede atraer con éxito el talento, se enfrenta a dificultades a la hora de retenerlo. ¿Es ya hora de un cambio?