El dato aparece en el informe anual Tecnología y Discapacidad que edita el Observatorio de la Vulnerabilidad de la Fundación Adecco: un 55,35 de las personas con algún tipo de discapacidad cree que la IA puede potenciar su desempeño laboral.
¿De qué manera?
Según el estudio, de muchas formas: mejorando la accesibilidad con sistemas de reconocimiento de voz, lenguaje de signos o sistemas de navegación adaptados a personas con discapacidad visual, adaptando de manera automática entornos de trabajo físicos mediante ajustes de iluminación, temperatura y otras condiciones ambientales y, también, ampliando y articulando las posibilidades de acceso a trabajos en remoto.
También hay riesgos
Con todo, el informe advierte que también hay riesgos ciertos derivados, por ejemplo, de los sesgos que el uso masivo de sistemas de IA en procesos de reclutamiento puede introducir en estos o, también, de las barreras económicas, de accesibilidad y de usabilidad que las herramientas de IA y las nuevas tecnologías en general tienen ya para el colectivo de personas con discapacidades. Así, sólo un 32% de las personas con discapacidad que han sido contratadas en 2023 trabaja fuera de ámbitos protegidos y un 45,1% del colectivo indica que no puede acceder a la tecnología en términos de igualdad tanto por falta de poder adquisitivo (75,3% de los casos) y problemas de usabilidad (58,2%) En el informe hay otro dato especialmente preocupante: el 73,1% de los encuestados indica no haber recibido ningún tipo de formación TIC para mejorar sus capacidades y conocimientos. Pescar siempre es difícil, y más si partes con desventaja, pero, por mucho que te veas capaz de hacerlo pese a las limitaciones que puedas tener, si antes nunca nadie te ha explicado qué es una caña y cómo funciona es, sencillamente, imposible. La formación, siempre, es imprescindible.
