Marte, o eso parece, es la última frontera y los chinos, según indican algunos expertos en la materia, nos llevan ventaja, así que en la NASA andan a vueltas con métodos singulares y disruptivos para ver que si los occidentales podemos recortar el terreno que el gigante asiático nos lleva ganado. La última gran idea es un platillo volante inflable que, por lo visto haría más llevadera la fase de entrada en la atmósfera marciana. Si el invento funciona, servirá también para visitar otros astros como, por ejemplo, Titán, una luna de Saturno en la que algunos creen que podrían darse las condiciones necesarias para que haya algún tipo de vida.
¿Inflable?
El artefacto en cuestión actuaría a modo de escudo térmico durante los cruciales minutos en los que la nave que haya de utilizarse entre en la atmósfera del planeta rojo. De momento, se identifica con las siglas LOFTID (Low-Earth Orbit Flight Test of a Inflatable Decelerator). De momento, tiene seis metros de diámetro, pero podrían diseñarse dispositivos mayores dependiendo de la carga que convenga trasladar. El dispositivo debe permitir, tras desplegarse en las capas más altas de la atmósfera marciana, que la nave espacial que lo utilice desacelera antes y de manera menos brusca, lo que ayudará a que no tenga que soportar temperaturas tan elevadas como las que han aguantado los ingenios que hemos llevado hasta la superficie marciana.
Pruebas esta misma semana
Durante la madrugada de este jueves, un prototipo de este vehículo despegará desde California a bordo de un cohete Atlas V que porta también un satélite. Fuera ya de nuestra atmósfera, el LOFTID será liberado para ensayar la maniobra de reentrada y descenso a la tierra. Si todo funciona bien, estaremos mucho más cerca de Marte.
