La Universidad de Perpinyà ha decidido suprimir a partir del próximo curso el máster en Estudis Catalans y Transfronterers, el único programa de estudios superiores en catalán dentro del sistema universitario francés. La medida ha encendido las alarmas entre las entidades en defensa de la lengua, que advierten que esta decisión “pone en riesgo” la continuidad de la formación universitaria en catalán en la Catalunya Nord. Según la entidad, la desaparición de estos estudios debilitaría la estructura formativa existente y dificultaría la preparación de futuros docentes y especialistas en lengua catalana, con consecuencias directas para su preservación y transmisión.

Desde la Associació per a l’Ensenyament del Català (APLEC) consideran que la supresión del máster compromete la continuidad de los estudios superiores en catalán y reclaman un cambio de rumbo. En este sentido, defienden que, lejos de reducirse, sería necesario “reforzar la oferta universitaria, la formación de profesorado y la cooperación transfronteriza” para garantizar la presencia y el desarrollo del catalán dentro del sistema educativo.

En este contexto, el Institut Francocatalà Transfronterer —la facultad de estudios catalanes de la Universidad de Perpinyà— ha planteado una alternativa provisional para los estudiantes afectados. Les propone continuar su formación a través del nuevo máster M2E, un programa de carácter profesionalizador orientado principalmente a la docencia del catalán en secundaria. La APLEC recomienda a los alumnos que se pongan en contacto con la entidad para conocer las opciones disponibles y el funcionamiento de este nuevo itinerario, que se puede cursar tanto presencialmente como a distancia. Además, el instituto ha reclamado la creación de un nuevo máster en Estudis Catalans y Transfronterers, adaptado a las necesidades actuales, con el objetivo de que se pueda implantar de cara al curso 2027-2028.

Preocupación por el catalán en Perpinyà

La noticia que nos llega desde la Universidad de Perpinyà se produce poco después de que el candidato de Agrupación Nacional, Louis Aliot, haya revalidado el cargo de alcalde en las elecciones municipales, hecho que amenaza aún más el catalán en la ciudad. Su victoria da continuidad a un mandato que en la legislatura anterior había estado marcado por decisiones muy cuestionadas respecto a la identidad catalana. Entre otras medidas, el gobierno de Aliot recortó el apoyo a La Bressola, la red de escuelas inmersivas en catalán de la Catalunya Nord.

El candidato de extrema derecha también se ha distanciado abiertamente de cualquier proyecto soberanista y ha dejado claro que no comparte las tesis independentistas que defiende Aliança Catalana. “Me dicen que soy anticatalanista. Lo que soy es antiindependentista”, ha afirmado el propio alcalde.