La Fiscalía de la Audiencia Nacional ha abierto una investigación a raíz de las denuncias de agresión sexual y trata de seres humanos contra el artista Julio Iglesias por parte de dos exempleadas del hogar de este. Los hechos habrían ocurrido en 2021, en las mansiones que el cantante español tiene en Punta Cana, en la República Dominicana, y en Bahamas. El Ministerio Público recaba información por su cuenta tras recibir una denuncia el pasado 5 de enero y, si encuentra suficientes indicios de la comisión de un delito, presentará una querella ante el juzgado.

Puesto que todo habría ocurrido en el extranjero, la Audiencia Nacional es el tribunal español competente para asumir el caso si se abriera una causa. La Ley Orgánica de Poder Judicial permite investigar en España delitos cometidos fuera del territorio si se cumplen unos requisitos determinados: debe ser un procedimiento contra un ciudadano español y tratarse de hechos delictivos en el país donde se produjeron. Así, todo apunta a que el alto tribunal español podría abrir y asumir la causa. Asimismo, aunque la Justicia del país caribeño abra una causa, la competencia permanecería en España en aplicación del principio penal de personalidad, según han señalado este miércoles fuentes fiscales a El Confidencial.

Las dos exempleadas denunciantes, cuya identidad quieren mantener en secreto, están asesoradas y representadas por la organización internacional Women’s Link Worldwide. Su defensa quiere mantener el anonimato de las dos mujeres, dado que presentan una situación de especial vulnerabilidad socioeconómica. También, señalan en un escrito, por la capacidad de influencia y poder de Julio Iglesias, por lo que además piden medidas de protección ante su “considerable capacidad para emprender represalias e intimidarlas”.

Las denunciantes no solo señalan a Iglesias, sino también a dos encargadas del personal del cantante, que colaboraban con él para reclutar a las trabajadoras e imponer sus condiciones. Las abogadas de las víctimas hablan de un “grupo criminal”. En la denuncia se menciona un “contexto de intimidación ambiental, reforzado por la presencia de dos superiores jerárquicos en la habitación, lo que incrementa la coacción psicológica y la sensación de imposibilidad de ofrecer resistencia”.

Tocamientos sin consentimiento y un comportamiento “volátil, agresivo y humillante”

Este martes ha estallado la polémica porque dos mujeres que trabajaban en el servicio doméstico de Julio Iglesias acusan al cantante de haberlas agredido sexualmente, así como de vejaciones físicas y verbales. Los hechos concretos denunciados habrían ocurrido durante la pandemia en las mansiones que el artista tiene en el Caribe. El cantante tenía entonces 77 años y unas de las víctimas tenía 22 años cuando ocurrió todo. La joven relata cómo la penetraba con los dedos anal y vaginalmente sin que ella diera su consentimiento

Otra de las trabajadoras, una fisioterapeuta que trabajó unos meses para Iglesias, relata vejaciones verbales, tocamientos y un comportamiento “volátil, agresivo y humillante”. Según la denunciante, quería saber cuándo tenían la menstruación y les vigilaba lo que comían. “Julio es una persona muy controladora”, explica la fisioterapeuta, que asegura que Iglesias ejerce ese poder “a través del miedo”: “Amenaza con despedirte y constantemente te recuerda que trabajar para él es lo mejor que te ha pasado en la vida”.

Además, el cantante “imponía” a las trabajadoras que le atendían en sus mansiones de la República Dominicana y las Bahamas que se hicieran análisis para detectar posibles embarazas o infecciones de transmisión sexual (ITS), según relatan las denunciantesPruebas de VIH, hepatitis o clamidia, según la documentación que cinco exempleadas de Iglesias han aportado a los medios que han destapado los hechos, eldiario.es Univisión.