Con la llegada de las Navidades y las vacaciones, y sobre todo este año en el que las reuniones familiares van a ser más escasas, es más fácil encontrar algo de tiempo para practicar un hábito que puede ayudarnos mucho en nuestra vida: la lectura. Leer es un hábito que se ejercita. Cuanto más lo hagamos, más ganas tendremos de seguir leyendo.
El secreto está en planificarse a lo largo del día para buscar un tiempo determinado y dedicarlo a nuestros libros favoritos. También lo deberíamos hacer con los niños, porque en Navidad tienen también más tiempo y así los alejamos de las pantallas. Y no solo eso, se les puede animar a que entre los regalos de la Navidad, se incluyan sus libros preferidos para inculcarles el amor por los mismos.
Estos son los beneficios de la lectura en todas las edades:
Estimula la función cognitiva
Tanto en la infancia, como en la adolescencia y la vida adulta, la lectura resulta beneficiosa para la actividad cerebral. Mejora las conexiones neuronales, frena el deterioro cognitivo, previene enfermedades degenerativas en el cerebro y ayuda a desarrollar la imaginación y a comprender conceptos abstractos, aplicar la lógica y reconocer la causa y el efecto de los acontecimientos.
Incrementa la memoria
Leer un libro nos obliga a recordar las páginas anteriores, por lo que se estimula en el cerebro la zona de los recuerdos inmediatos, mejora la memoria a corto plazo. También aumenta el conocimiento de la lengua que se traduce en una mayor riqueza de vocabulario. Muy por encima de ver la televisión y otras actividades, leer fomenta la adquisición de nuevas palabras. En el caso de los niños, hasta en un 50%.
Mejora el estado de ánimo
La lectura ayuda a rebajar el estrés, reduce el ritmo cardíaco y la tensión muscular, favoreciendo la relajación. Nos ayuda a evadirnos y a pasar un buen rato, logrando una mejora el estado anímico. Incluso tiene beneficios sobre el sueño. Mientras que a la hora de irnos a la cama no es aconsejable el uso de los dispositivos electrónicos, la lectura favorece el sueño y nos ayuda a mantener unos buenos hábitos en este sentido.
Otros beneficios psicológicos
La lectura mejora la inteligencia emocional, nos inspira ayudando a desarrollar cualidades, nos permite aumentar la empatía gracias a la identificación que realizamos con los personajes, sus emociones, y sentimientos.
Aporta conocimientos y cultura
La lectura es democratizadora, porque ayuda a todas las personas de cualquier edad, clase social, etnia o condición a mejorar su cultura. Por eso hay que fomentar el hábito entre los más pequeños, porque les ayudará a convertirse en personas más preparadas en su vida adulta.
