Algunos científicos tienen la sospecha de que el coronavirus provoca colapso y muerte no sólo a través de perjudicar los pulmones, sino doliendo el cerebro. Además, también se han detectado otros síntomas como dolores de cabeza o convulsiones. Julie Helms, del Hospital Universitario de Estrasburgo, vio que al cabo de unos días en la UCI, los pacientes presentaban dificultades y no sólo respiratorias. "Estaban agitados, muchos tenían problemas neurológicos, como confusión y delirio," explicaba a la BBC. "Eso era totalmente anormal". Además, subraya que las personas eran jóvenes, entre los 30 y 40 años. E incluso, una de 18.

A partir de eso, Helms y otros compañeros de la universidad publicaron un estudio en New England Journal of Medicine que documentaba los síntomas neurológicos en sus pacientes con coronavirus, que iban desde las dificultades cognitivas hasta las confusiones. Según señalan, todo son signos de encefalopatía. Una tendencia que los investigadores de Wuhan ya habían detectado en febrero.

De hecho, los pacientes que ingresaban en los hospitales de Nueva York, también tenían estos patrones. Algunos pacientes, según detallaba la agencia de noticias AFP, también presentaban desorientación. Así, lo vinculaban también con los niveles bajos de oxígeno en la sangre. Aunque, tal como indicaban los médicos, en algunos casos la confusión parecía desproporcionada. De esta manera, la neuróloga del hospital NYU Langone de Brooklyn, viendo estos pacientes y sus síntomas, remarcó que suscitaba preocupación sobre el impacto real del coronavirus al cerebro y también al sistema nervioso.

Unos meses después y 300 estudios han constatado una prevalencia de anormalidades neurológicas en pacientes con coronavirus, incluyendo síntomas leves como dolores de cabeza, pérdida de olor (anosmia) y sensaciones de hormigueo o incapacidad para hablar. A eso, hay que sumarle, claro está, los hallazgos recientes en que el virus se ha considerado, en gran parte, una enfermedad respiratoria que puede causar daños en los riñones, hígado y corazón.