El PSC se ha desmarcado rotundamente de Ciudadanos y el PP: ha defendido la vía de la sustitución temporal de los diputados suspendidos por Pablo Llarena. Así lo afirmado el secretario segundo de la Mesa, David Pérez, después de que los letrados del Parlament hayan avalado en un informe la puerta abierta por el juez.
El diputado del PSC lo ha hecho amparándose en el precedente de la delegación de voto de los presos políticos, que el reglamento del Parlament tampoco lo contemplaba de "forma explícita".
En este sentido, Pérez ha defendido "cumplir de la forma más literal posible" el auto del juez Llarena. En esta línea, ha recordado que con la suspensión de funciones también perderían los derechos económicos. Ha señalado que, si esta cuestión no acaba siendo resuelta este miércoles por la Mesa, el pleno se tendría que suspender para evitar votaciones comprometidas.
Los comunes, una "solución efectiva"
Los comunes no han aclarado cómo se debería proceder, pero sí que han sostenido que las mayorías no se pueden ver alteradas. "Queremos que aquello que votó la gente siga teniendo su expresión. Lo que votó la gente no puede ser vulnerado", ha defendido su portavoz en el Parlament, Elisenda Alamany. "Debemos mirar cuál es la mejor manera", ha precisado.
La dirigente de CatECP ha puesto dos condiciones: que no se vean alteradas las mayorías y que la decisión que se tome no sea simbólica. "Sólo pedimos una solución efectiva para que estas mayorías no se vean vulneradas", ha afirmado Alamany. "No tendríamos este debate si se hubiera acabado la judicialización de la política", ha lamentado. Es por eso que ha vuelto a instar a Pedro Sánchez para que la fiscal general del Estado retire las acusaciones contra los dirigentes independentistas.
