El Govern de Salvador Illa y Esquerra Republicana parecen más cerca que nunca de un acuerdo para aprobar los primeros presupuestos de la legislatura, que hace más de un año y medio que funciona con los presupuestos del año 2023, aprobados pel Govern de Pere Aragonès, prorrogados. Los de Oriol Junqueras han anunciado la convocatoria para el lunes de un Consell Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos, que valorará si se dan las condiciones necesarias para acordar los presupuestos con el Govern. El PSC y Esquerra podrían cerrar el acuerdo la próxima semana, que incluiría la construcción de la línea orbital ferroviaria, la creación del consorcio de inversiones con el Estado y el traspaso de una competencia que todavía no se ha hecho pública. Desde el Govern no dan todavía el acuerdo por cerrado, que se podría dar la próxima semana, pero explican que las negociaciones avanzan “bien”. A lo acordado con los republicanos habrá que sumar el sí de los Comuns, que ya dieron su visto bueno al primer proyecto de presupuestos el mes de febrero. Si todo va según el calendario previsto, el pleno del Parlament podría aprobar las cuentas el mes de julio, tal como se comprometió Illa con Junqueras después del fracaso del primer intento por la negativa de los republicanos a considerarlos.
Los de Salvador Illa se conjuran para sacar adelante sus primeros presupuestos a escasos tres meses del ecuador de la legislatura, que hasta ahora ha trabajado con las cuentas de 2023 prorrogadas. En el mes de febrero se produjo el primer intento de aprobar los presupuestos. Aunque solo tenía asegurado el "sí" de los Comuns, el Govern aprobó el proyecto de cuentas para 2026, pero los tuvo que acabar retirando, ya que ERC se mantuvo en la posición de rechazarlos por la falta de avances en la cesión de la recaudación del IRPF por parte del Gobierno, condición que en esta ocasión no han puesto sobre la mesa. Tampoco condicionan en esta ocasión los presupuestos a la situación en el ámbito educativo, con los sindicatos mayoritarios del sector convocando huelgas las próximas semanas, y después de la polémica por la infiltración de los Mossos en asambleas de los sindicatos de docentes.
Bilateral Estado-Generalitat el miércoles
En caso de materializarse el acuerdo con los republicanos, estos piden que el Estado avale sus demandas y acuerde materializarlas con el Govern. Por esta razón, la Generalitat y el Estado se han convocado a una comisión bilateral el próximo miércoles para tratar todos los aspectos del pacto al que se puede llegar con los de Junqueras. El aval de la comisión es una de las cuestiones que los republicanos han vinculado a un acuerdo de presupuestos. El Govern, sin embargo, también tiene que cerrar las negociaciones con los Comunes, aunque estas vienen de un punto más avanzado que con ERC, ya que los de Jéssica Albiach sí que lograron un acuerdo con el Ejecutivo en febrero, que incluía, entre otras cosas, la propuesta para limitar la compra de vivienda con fines especulativos. En las últimas horas se han producido avances entre las dos partes, y fuentes de la formación, aunque no fijan para cuándo podrán cerrar su acuerdo, no prevén que se alargue la negociación, ya que parten de la "base" del pacto anterior.
Los republicanos aseguran que no han renunciado a la cesión del IRPF, pero han descartado vincularlo a las cuentas catalanas, porque lo quieren conseguir vía enmiendas a la ley del nuevo modelo de financiación. Esta norma se tendrá que debatir en el Congreso, y dependerá de los votos de Junts, aunque su tramitación está paralizada hasta que Pedro Sánchez no convoque el Consejo de Política Fiscal y Financiera para debatirlo con las comunidades autónomas.
Presupuestos en julio, si todo va bien
Si el acuerdo con ERC y el PSC llega a buen puerto, las cuentas catalanas podrían aprobarse en un Consejo Ejecutivo del Govern la semana próxima. Después, la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, entregará el proyecto al Parlament para iniciar la tramitación de la ley. En las diferentes comisiones, los consellers comparecerían posteriormente para explicar las cuentas a cada departamento y en junio se produciría el debate de totalidad, que fue el momento en que finalizó la anterior tramitación presupuestaria, ya que el Govern se encontró con que los de Junqueras presentaron una enmienda a la totalidad del proyecto. Un mes después, aproximadamente, es cuando se podría producir la votación final para que las nuevas cuentas, las primeras del Govern de Salvador Illa, entren en vigor en julio, tal como se comprometieron con ERC después del fracaso del primer intento en los meses de febrero y marzo.
