Tan pronto como han cerrado las urnas en Castilla y León ha salido a la luz el primer sondeo de las elecciones autonómicas, el cual sitúa al PP como fuerza más votada con 30-32 procuradores. El PSOE se quedaría en segunda posición con 25-27 escaños, seguido de Vox, que subiría hasta los 17-19 diputados (ahora tenía 13). La encuesta de Sigma Dos para El Mundo presentaría también un escenario en el que Unión del Pueblo Leonés (UPL) podría ganar un parlamentario más, trepando hasta los 4; una bajada de Soria Ya!, de 3 a 2 representantes; y una situación muy incómoda para IU-Sumar, que oscila entre uno o ningún procurador. Por otra parte, Pedro Pascual, de Por Ávila, revalidaría el acta conseguida en 2022.
De confirmarse las previsiones del sondeo, el candidato popular, Alfonso Fernández Mañueco, necesitaría a Vox para gobernar. El PP apenas ha mejorado los resultados de las pasadas elecciones, en las que logró llegar a 31 procuradores. La mejora podría ser como máximo de un solo representante, si no pierde uno. La formación de Santiago Abascal se frota las manos mientras avanza el recuento en Castilla y León. El ascenso de la extrema derecha se preveía en las encuestas y confirma la tendencia de Extremadura y Aragón. En territorio castellano, Vox sube hasta el 21,1% de los votos.
La candidatura socialista de Carlos Martínez, alcalde de Soria, mantendría el 29,8% de los votos, un porcentaje ligeramente inferior al de los últimos comicios. Pero ni ese resultado ni la suma del resto de partidos con representación podría hacer frente al 54,8% del voto y los 47-51 escaños que suman el PP y Vox, y que convierten a ambas formaciones en la única combinación posible para una mayoría de investidura y de gobierno.
El "No a la guerra" no convence a los castellanos
Pedro Sánchez había intentado impulsar a los socialistas en Castilla y León con el “No a la guerra” que había empleado, resucitando al mantra antibelicista que llenó las calles en el 2003. El rechazo a la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán ha proyectado a Sánchez como el principal opositor de Trump en Europa. Durante los actos en todo el territorio castellano, los socialistas han intentado que el posicionamiento en clave internacional también tenga efectos en el ámbito autonómico, con el objetivo de atraer al electorado de izquierdas y evitar un batacazo como el de Extremadura y Aragón. Sin embargo, esta y otras medidas protagonistas en la campaña electoral del PSOE no les permiten construir una alternativa de izquierdas con posibilidades de gobernar.
