El portavoz del grupo parlamentario de Vox en Extremadura, Óscar Fernández, ha confirmado este miércoles que los ultras votarán en contra de la investidura de María Guardiola (PP) para que continúe ejerciendo de presidenta en esta autonomía. El partido de extrema derecha mantiene de esta manera su pulso con los populares en plena campaña electoral en Castilla y León. Los comicios castellanoleoneses se celebrarán el domingo 15 de marzo. Fernández ha aseverado que su partido se mantendrá en el no a Guardiola hasta que no tenga "certezas y garantías de cumplimiento" del "cambio" que quieren para esta comunidad.

"Si hay un acuerdo, será un sí; si no lo hay, pues va a ser un no; y ahora mismo, como usted sabe, señora Guardiola, no hay ningún acuerdo", ha señalado Fernández Calle durante el debate de investidura, quien ha aseverado que "por lo tanto, Vox no apoyará a la candidata del Partido Popular". En ese sentido, el diputado de extrema derecha ha advertido que si María Guardiola quiere su apoyo "para hacer exactamente lo mismo que en los últimos tres años", su respuesta va a ser "un no rotundo", tras lo que ha reiterado que su partido necesita "certezas" y "garantías" de que se va "a llevar a cabo lo que no se ha llevado a cabo en Extremadura".

Fernández ha asegurado que su formación sigue "dispuesta a llegar a ese acuerdo, solo por Extremadura y por los extremeños", ha reafirmado. Según ha señalado, "lo primero son las políticas, las iniciativas y los proyectos, eso es lo primero", tras lo que ha apuntado que "solo después de eso, si hay acuerdo, cuando tengamos claras cada medida, cada punto, cada cambio que se va a hacer en Extremadura, cómo se va a hacer, con qué dotación presupuestaria", entonces "será el momento de hablar de quién hace cada una de esas cosas".

El cambio en las negociaciones entre PP y Vox

La semana pasada, Alberto Núñez Feijóo explicó que mantuvo una conversación telefónica de una hora “fructífera” con Santiago Abascal en la que ambas partes acordaron cambiar de estrategia negociadora. Ahora Génova 13 se implicará de forma directa en las conversaciones y Vox no exigirá cargos hasta en una segunda fase de la negociación, una vez ya se haya pactado el programa de gobierno.

El PP, paralelamente, estableció un decálogo de líneas básicas para negociar con Vox los gobiernos de Extremadura y de Aragón. Los populares reclaman a los ultraderechistas el compromiso de aprobar los cuatro presupuestos de la legislatura. También que el “reparto de poder” con el partido de extrema derecha respete la “proporcionalidad” que han establecido las urnas. Es decir, ser coherente con la correlación de fuerzas de ambas formaciones.