En plena situación de bloqueo y ante el riesgo de tener que repetir elecciones en Extremadura y Aragón, el PP y Vox han acordado cambiar de estrategia negociadora y empezar otra vez desde cero. Ha sido el secretario general del partido de extrema derecha, Ignacio Garriga, quien ha anunciado esta modificación del marco negociador, que implica que los ultras no empezarán a negociar la entrada en los ejecutivos y qué cargos ocuparían hasta en una segunda fase. En primer lugar, habrá que pactar el programa. Así lo ha confirmado más tarde el PP. Y la vicesecretaria de Regeneración Institucional de los populares, Cuca Gamarra, también ha afirmado que Génova 13, la dirección estatal de la formación, se implicará de forma directa en esta negociación.
En una rueda de prensa desde la sede central de los populares, Gamarra ha confirmado que la dirección estatal del PP se implicará en las negociaciones con Vox tanto en Extremadura como en Aragón para “facilitar los acuerdos”. “Defraudar el mandato de la gente es una irresponsabilidad” que solo beneficiaría al PSOE y a Pedro Sánchez, ha manifestado la vicesecretaria popular, ante el riesgo que hay en estas dos autonomías; especialmente en la extremeña, porque las elecciones se celebraron en diciembre, y solo hace dos semanas que los aragoneses fueron a las urnas.
"La dirección del PP participará en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragón y lo haremos para facilitar los acuerdos, para garantizar que se ajustan a las posiciones nacionales del partido y, sobre todo, también para velar por su coherencia", ha avanzado Gamarra en una rueda de prensa en la sede del partido. La dirigente del PP ha indicado que, después de los resultados en estas dos autonomías, los ciudadanos exigen al PP y a Vox que "se entiendan en un acuerdo que debe ser coherente y proporcional con los resultados electorales". A su entender, hay que actuar "con altura de miras” ante el “riesgo de repeticiones electorales”. “Trabajaremos con toda la disposición para hacer posible el acuerdo", ha manifestado.
Minutos antes, Garriga ha explicado que ambas formaciones empezaban a negociar desde cero y de una forma diferente, con la concreción de medidas “claras y conocidas” para un programa de gobierno. Aseveraba que, una vez superada esta primera frase, sería la hora de hablar de quién ocupará qué, de modo que ha querido señalar que los ultraderechistas no se sentarán todavía a negociar la entrada dentro de los ejecutivos. El objetivo de todo ello, según ha expuesto el secretario general de Vox, es superar “el clima de desconfianza” entre las dos formaciones.
La tendencia de Extremadura y Aragón
Las de Extremadura y las de Aragón son las dos últimas elecciones que se han celebrado en el estado español. Las dos comparten la misma tendencia: el PSOE se encuentra en horas bajas, el PP es el partido favorito de los españoles, pero Vox está en auge y los populares van en la dirección de ser cada vez más dependientes de la formación de extrema derecha.