La consellera de Educació, Esther Niubó, se reunirá este jueves con USTEC y la CGT, los dos sindicatos que han convocado una huelga para el inicio de curso, en dos encuentros separados que llegan con el conflicto educativo todavía abierto. Las organizaciones que no firmaron el acuerdo de mayo reclaman retomar las negociaciones y abordar de nuevo sus reivindicaciones. USTEC había llegado a cuestionarse si tenía sentido asistir a la reunión, pero finalmente estará. "Nuestro objetivo es la reapertura de las negociaciones", asegura el sindicato a ElNacional.cat, que lamenta que "nadie se ha puesto en contacto durante este verano con nosotros para poder negociar". "La única esperanza que tenemos es que mañana nos digan que haya esta reapertura de las negociaciones. Pero los inputs que nos llegan no son estos", advierten.
Los encuentros de este jueves llegan después de que Niubó se reuniera el martes con CCOO, UGT y Profesores de Secundaria para hacer seguimiento del acuerdo que estas tres organizaciones firmaron con Educació en mayo. Desde USTEC reconocen que aquel pacto ha permitido avances, pero insisten en que queda lejos de resolver el conjunto de problemas del sistema. "Celebramos los avances logrados, pero no son suficientes, no resuelven todas las necesidades que tiene la educación y el alumnado", ha afirmado la portavoz del sindicato, Iolanda Segura, en declaraciones a ElNacional.cat. Segura admite que los nuevos recursos que se desplegarán representan "un paso adelante", pero avisa al Departamento de que "no se piensen que con esto ya está".
Según la conselleria, ya se ha cumplido el 96% de los compromisos previstos para el inicio de curso en el acuerdo firmado en mayo, una cifra que USTEC cuestiona abiertamente. Segura considera difícil dar por ejecutado un porcentaje tan elevado cuando muchas de las medidas apenas empiezan a desplegarse y algunas tienen un horizonte de aplicación de hasta cuatro años. "¿Cómo pueden haber cumplido el 96%?", se cuestiona la portavoz sindical. "Me gustaría que me lo explicaran mañana, porque no entiendo qué quieren decir", ha añadido.
"Actitud de poca voluntad"
Segura percibe "la conselleria con una actitud de poca voluntad" para reanudar la negociación. Por lo que es probable que, si no hay ningún cambio, el curso 2026-2027 empiece el 8 de septiembre con una nueva jornada de huelga, después de un final de curso especialmente tenso. Solo durante el tercer trimestre pasado se acumularon 18 jornadas de paros, contando también las de las guarderías. Diecisiete de estas movilizaciones fueron convocadas conjuntamente por USTEC, la CGT y Professors de Secundària, con el apoyo de otros sindicatos. Después de semanas de negociaciones, Professors de Secundària sí que acabó avalando el pacto alcanzado en mayo.
Segura sostiene que el conflicto continúa abierto y que las reivindicaciones de fondo del profesorado quedan pendientes. Entre las principales demandas de USTEC está la de alcanzar "la inversión de un 6% del PIB en educación", "reducir las ratios" en las aulas e impulsar un plan de choque para la escuela inclusiva con plantillas estructurales y reguladas por ley. El sindicato también reclama una cláusula salarial vinculada al IPC para evitar la pérdida de poder adquisitivo, garantizar centros "dignos", sin barracones cronificados y adaptados a la emergencia climática, y reforzar el "blindaje" del catalán como lengua vehicular, de aprendizaje y de cohesión dentro del sistema educativo.
El fiasco de PISA
A este escenario se ha añadido la crisis abierta por el error en la muestra de las pruebas PISA 2025. Segura confirma que esta cuestión también formará parte de la reunión con Niubó y reclama explicaciones sobre cómo se ha podido llegar a esta situación. "Tenemos que hablar porque no se pueden dar estas dinámicas. No es la primera vez que pasa algo así", advierte. La portavoz de USTEC sostiene que los problemas van más allá de este episodio concreto y denuncia una falta de transparencia en el funcionamiento interno del Departament: "Cada dos por tres tenemos incidencias en los procedimientos y todo funciona de manera muy poco objetiva y muy poco transparente, muy opaca".
En concreto, la muestra de las pruebas PISA realizadas entre el 31 de marzo y el 16 de mayo de 2025 registró una tasa de exención del 23,2% de media, muy por encima del máximo del 5% recomendado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE). Esta desviación ha situado el procedimiento bajo una fuerte presión política y ha obligado al Departament a mover ficha. El lunes, Niubó anunció la destitución de Teresa Sambola como secretaria general de Educació y la apertura de tres expedientes disciplinarios para aclarar las responsabilidades derivadas del error en la selección de la muestra.
