Turull celebra la amnistía a la malversación pero avisa sobre el regreso de Puigdemont: "Todavía quedan pasos"

El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha celebrado este martes la decisión del Tribunal Constitucional (TC) de tumbar la ponencia del magistrado José María Macías que proponía rechazar su recurso de amparo contra la negativa del Tribunal Supremo a aplicarle la amnistía por la malversación del 1-O. Turull considera que el pronunciamiento del tribunal de garantías supone una "desautorización absoluta" de los jueces que han impedido hasta ahora la aplicación de la ley, enviando un claro mensaje a los jueces del Tribunal Supremo, Manuel Marchena y Pablo Llarena. Sin embargo, ha advertido que todavía faltan pasos para que la amnistía se pueda dar por aplicada definitivamente. "Se ha dado un paso importante, pero todavía quedan muchos", ha asegurado.

El pleno del TC ha rechazado por siete votos a cinco la propuesta de Macías, que defendía mantener el criterio del Supremo sobre la malversación. El magistrado deberá redactar ahora una nueva ponencia de acuerdo con el criterio de la mayoría, que deberá ser votada en el pleno del próximo 6 de octubre. La decisión abre la puerta a la aplicación de la amnistía a la malversación vinculada al 1-O y, por extensión, puede tener efectos sobre la situación de Carles Puigdemont, Toni Comín y Lluís Puig. Para Turull, el pronunciamiento del Constitucional llega después de una demora que ha tenido consecuencias personales para los afectados. "Por fin, por primera vez hay una desautorización absoluta del TC hacia todos aquellos jueces que han preferido hacer política y activismo en vez de cumplir su deber de aplicar la ley de amnistía", ha afirmado. El dirigente de Junts ha lamentado que la decisión llegue "muy tarde" y ha denunciado que "hay una politización de los tribunales" y "una rebelión de la cúpula judicial".

Turull ha definido la ley de amnistía como "una enmienda a la totalidad de la represión del Estado español" y ha insistido en que el pronunciamiento de este martes no es todavía el punto final. "Hasta que todo el mundo no tenga la aplicación de la ley de amnistía y no veamos paseando por Catalunya al president Puigdemont y los consellers Lluís y Comín, no descansaremos", ha afirmado.

 

Reclama al Supremo que no espere al 6 de octubre

El secretario general de Junts ha dirigido también sus críticas al magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, instructor de la causa del 1-O, a quien ha reclamado que no espere a la resolución definitiva del Constitucional para aplicar la amnistía. "Con todas las desautorizaciones a Llarena, y esta del TC, debería dejar de hacer de justiciero y debería anticiparse y no esperar el 6 de octubre, y que deje de hacer política", ha sostenido. Turull ha considerado especialmente significativa la decisión del TC porque la propuesta rechazada había sido redactada por Macías, un magistrado que había sido apartado de los procedimientos relacionados con la ley de amnistía por su anterior participación en su impugnación. "Hay una desautorización del TC al ponente que había", ha remarcado.

El Supremo ha mantenido hasta ahora que la malversación cometida en el contexto del 1-O no queda cubierta por la amnistía porque los condenados habrían obtenido un "beneficio personal de carácter patrimonial", uno de los supuestos que la ley excluye de la medida de gracia. Las defensas de los dirigentes independentistas han sostenido que esta interpretación amplía indebidamente la excepción prevista por la norma. La nueva ponencia de Macías deberá recoger los argumentos de la mayoría del TC y fijar los criterios que servirán de referencia para los otros recursos de amparo relacionados con la malversación del 1-O. El 6 de octubre, el pleno también deberá abordar el recurso de la exconsellera de ERC Dolors Bassa.

"La relación con el PSOE no tiene nada que ver con la amnistía"

Preguntado por si el pronunciamiento del Constitucional puede afectar las relaciones entre Junts y el PSOE, Turull ha desvinculado completamente las dos cuestiones. "No tiene nada que ver nuestra relación con el PSOE con la aplicación de la ley de amnistía", ha afirmado. El secretario general de Junts ha recordado que el acuerdo para aprobar la ley de amnistía formaba parte del acuerdo de investidura y no de un acuerdo de legislatura. "El acuerdo de Bruselas tenía muchas más cosas. Como el PSOE lo ha incumplido, nosotros ya rompimos", ha asegurado.

Turull ha insistido en que Junts no dará aún por culminado el proceso hasta que la amnistía sea efectivamente aplicada. "Nosotros del Tribunal Supremo nos lo podemos esperar todo. Hasta que no vea al president paseando por Catalunya no podremos decir que se ha aplicado definitivamente", ha afirmado. En este sentido, ha expresado el deseo de que el 6 de octubre se pueda celebrar la aplicación de la ley. "Esperamos que el seis de octubre podamos aplicar una convocatoria de prensa para celebrar la aplicación", ha dicho.

Turull descarta pensar en otros cargos

Preguntado sobre si aspira a ocupar algún otro cargo político público, Turull ha reivindicado su actual responsabilidad al frente de Junts. "Estoy entusiasmado en ser secretario general de Junts per Catalunya", ha afirmado, antes de explicar que su objetivo es poder volver a abrazar en Catalunya al president Puigdemont y a los exconsellers Lluís Puig y Toni Comín. Turull ha puesto especialmente en valor el regreso de Puigdemont al Principado por lo que representa para el partido y para el conjunto del independentismo. "Con el president Puigdemont cambiará mucho. Podrá palpar Catalunya", ha señalado.

Según el secretario general de Junts, el hecho de que Puigdemont pueda volver a ejercer su liderazgo desde Catalunya tendrá un efecto que irá más allá de la organización. "El hecho de tener el liderazgo del president en el Principado cambia mucho. No solo lo vemos como un liderazgo de partido, sino de país. Cambiará mucho todo", ha concluido.