El expresidente Artur Mas ha denunciado que la actuación del Tribunal de Cuentas en el proceso cerca la consulta del 9-N es "insólita e impresentable" y demuestra que España es un "estado de no derecho". El Tribunal de Cuentas ha decidido este miércoles abrir la vía para que Mas y los exmiembros del Govern juzgados por el 9-N respondan con su patrimonio de los 5,12 millones que calculan que costó aquel proceso participativo.
"La gente que hicieron el 9-N ya hemos sido juzgados por la vía penal y se nos condenó, pero no por delito despilfarro de fondos públicos. ¿Ahora se nos quiere volver a juzgar por una cosa que ya ha sido juzgada"?, se ha exclamado. En este sentido, Mas ha dictaminado que esta decisión responde al único propósito de ''hacer miedo'' y ''asustar a la gente'' y que retrocedan con respecto al derecho a votar.
El exjefe del ejecutivo catalán ha hecho estas declaraciones desde Andorra donde esta noche pronuncia una conferencia sobre el referéndum del 1 de octubre en un acto organizado por el ANC. Allí, el expresidente ha valorado que la intervención de Tribunal no es presentable desde el punto de vista de un estado de derecho y ha sentenciado que confía votar el 1-O. Mas también ha ironizado diciendo que al presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, ''se le está poniendo cara de Maduro'' en clara alusión al presidente de Venezuela, Nicolàs Maduro, y al hecho de no dejar votar a la gente.
El expresidente ha añadido que este proceso se encuentra inmerso en una ''campaña sin razones'' y se tendrá que ver dónde acaba. De todos modos, ha reconocido, ''no estar preparado'' por este hecho si acaba saliendo adelante y ha manifestado ''no querer pensar''.
