El presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Luis Argüello, ha negado este martes haber pedido ir a elecciones en ningún momento y ha apuntado a que siempre se ha referido a "ir a la Constitución" y a las fórmulas que esta prevé. Sin embargo, hace unos meses hizo unas declaraciones en las que apostó por aplicar una "cuestión de confianza, moción de censura o elecciones generales" ante la situación de bloqueo del ejecutivo español liderado por Pedro Sánchez. El jefe de los obispos españoles ha subrayado, no obstante, que citar estas opciones no implica apoyar ninguna ni reclamar un adelanto electoral. "Es lo que yo he dicho siempre y lo vuelvo a decir ahora, pero no para pedir o no pedir [elecciones] porque eso no me compete a mí, porque hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios", ha concluido, en una rueda de prensa para analizar la visita del papa León XIV al Estado español.
Sobre el discurso que pronunció el pontífice ante las Cortes Generales, Argüello ha argumentado que "fue una llamada de atención serena y respetuosa" en un momento en el que "el mundo en el que vivimos es complejo y la sociedad está fragmentada", lo cual es "el fruto maduro de la polarización". La polarización, ha dicho, "no se soluciona de la noche a la mañana, porque es una bola de nieve que no para de crecer". Por eso, según el arzobispo de Valladolid, las palabras de León XIV son una "propuesta católica para la complejidad", una "propuesta de esperanza a largo plazo". Sin embargo, ha remarcado que las democracias parlamentarias, "movidas a cuatro años vista, no pueden responder a los desafíos del mundo actual solas, por su cuenta, sin estar dispuestas a hacer proyectos", antes de resaltar que es complicado dialogar con democracias "iliberales" o dictaduras si no se mira más allá.
Valoración de la visita papal
Sobre la visita del Papa, Argüello ha asegurado que les "ha desbordado", por su tamaño y la afluencia vivida, y ha mostrado su agradecimiento al pueblo español, "especialmente al católico", a las administraciones y a los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. También ha pedido disculpas "por las molestias que este viaje comporta". Por su parte, el coordinador estatal adjunto de la visita de León XIV a España, Fernando Giménez Barriocanal, ha admitido que la agenda del pontífice durante su viaje ha sido "excesiva": "Creo que hemos sometido al papa a un ritmo excesivo, creo que ha sido una agenda excesiva, pero que el señor nos perdone".
Como responsable económico de la visita, Giménez Barriocanal ha explicado que, "aunque todavía no se han cerrado las cuentas", el coste alcanzará "prácticamente los 26 millones de euros", y ha preferido no arriesgarse con el impacto económico que deja el viaje, más allá de los 150 millones de euros de estimación inicial. Por su parte, el coordinador estatal de la visita, Yago de la Cierva, ha opinado que "las palabras del papa han sido muy amables, pero muy exigentes, interpelan a la sociedad civil y a la propia Iglesia, por lo que merecen estudio, reflexión y diálogo social". Sin embargo, asegura que "el séquito papal estaba admirado por su organización y ha sido un placer trabajar con las autoridades. El clima de cooperación ha sido muy bueno y generoso". También se ha agradecido la labor de los encargados de producir la señal institucional, entre ellos TV3, y a la Casa Real por ceder su avión para volar hacia Roma.
