Hansi Flick quiere aclarar cuanto antes el futuro de Frenkie de Jong después de la llegada de Rodri al Barça. El técnico alemán ha programado una reunión con el neerlandés para explicarle cuál será su nuevo papel dentro de la plantilla. La decisión está prácticamente tomada, ya que seguirá contando, pero ya no tendrá garantizado un puesto importante ni una jerarquía automática en el centro del campo azulgrana.
La situación ha cambiado mucho en pocas semanas. Rodri llega para convertirse en una referencia inmediata, mientras Marc Bernal gana peso como pivote de futuro y Pedri continúa siendo fundamental. De Jong, además, ha perdido terreno dentro de la capitanía. Flick ha situado a Raphinha por delante mientras espera que se cierre definitivamente la plantilla.
La llegada de Rodri cambia todas las jerarquías
Rodri no llega para completar la rotación. El Barça ha realizado una inversión importante porque quiere convertirlo en el futbolista que ordene el centro del campo, proteja a los centrales y permita a Pedri jugar más liberado. Cuando esté físicamente preparado, partirá con ventaja para ocupar una posición que durante años perteneció casi automáticamente a De Jong.

Flick aprecia la calidad del neerlandés y ha insistido públicamente en que mantiene una buena relación con él. Pero una cosa es la relación personal y otra muy distinta la planificación deportiva. El entrenador no puede prometerle titularidades después de una temporada marcada por problemas físicos y con una competencia que ahora aumenta considerablemente.
De Jong deberá decidir si acepta el nuevo escenario
La reunión servirá precisamente para evitar malentendidos. Flick quiere comunicarle que tendrá oportunidades cuando regrese, pero deberá ganarse los minutos desde los entrenamientos. Ya no será el futbolista alrededor del cual se construya el centro del campo ni tendrá asegurada la responsabilidad de liderar al equipo por antigüedad, salario o peso dentro del vestuario.
Para De Jong, la decisión puede marcar su futuro. El Barça ya no depende de él como antes porque Rodri, Pedri, Bernal y Gavi ofrecen alternativas suficientes para repartir responsabilidades. La claves es que puede quedarse y competir, pero no habrá privilegios. Tampoco la capitanía está garantizada, porque Raphinha ha ganado fuerza como referente del vestuario. Después de recibir a Rodri, Flick quiere cerrar otro asunto pendiente. De Jong tendrá que aceptar una realidad completamente nueva o plantearse si necesita buscar un equipo donde vuelva a sentirse imprescindible.