Meta, la gran compañía tecnológica fundada por Mark Zuckerberg, se enfrenta al mayor juicio de su historia, en el que la Justicia californiana sentenciará sobre el daño que causan sus redes sociales a los menores. Los responsables de Facebook e Instagram comparecen este martes ante un tribunal de Oakland tras la demanda de una treintena de estados del país, que reclaman indemnizaciones que podrían alcanzar los 1,4 billones de dólares y exigen que cambie el funcionamiento adictivo de estas plataformas. El juicio puede sentenciar el futuro de las redes sociales más allá de los simples cambios en funciones como el algoritmo, las historias o los Me gusta: la factura sería una suma cercana al valor de Meta en bolsa, por lo que una sentencia condenatoria que estimara esa cuantía podría poner en un serio aprieto la viabilidad de la compañía.
Los estados americanos que impulsan la causa acusan a Meta de contribuir de manera decisiva a la crisis de salud mental que padecen muchos niños y jóvenes en el mundo. Los denunciantes remiten al funcionamiento adictivo de sus plataformas y a sus estrategias deliberadas para enganchar a los usuarios, como el scroll infinito de contenido, el contenido ofrecido vía algoritmos y el botón de Me gusta. También a la falta de moderación real de lo que se publica en sus redes, a la desinformación, bulos y mensajes de odio que se propagan en estas, y a la recopilación de datos sin consentimiento, incluyendo a menores de trece años sin el permiso paterno. Estas prácticas, si se demuestran en el juicio, pueden suponer violaciones de las leyes estatales y federales de protección al consumidor y de privacidad. Además, las acusaciones señalan que el funcionamiento de estas redes daña la educación y el ciclo de sueño de los menores y les induce a tener trastornos alimenticios y con su aspecto por los filtros visuales que se pueden aplicar a las fotografías.
La demanda que han presentado los fiscales estatales contra la tecnológica de Zuckerberg señala que esta utiliza tecnologías "poderosas y sin precedentes" para "atrapar" a jóvenes y adolescentes con una motivación de "lucro" y "maximizar sus ganancias", puesto que su principal fuente de ingresos es la publicidad que se inserta entre estos contenidos que ven millones de usuarios en todo el mundo. Asimismo, las acusaciones sostienen que la compañía miente sobre los riesgos que suponen sus redes sociales para este colectivo especialmente vulnerable. La demanda la han presentado cerca de la mitad de los estados del país, 29 en total, capitaneados por los demócratas California, Colorado, Kentucky y Nueva Jersey. "Están anteponiendo las ganancias a la salud de una generación de jóvenes", ha denunciado la fiscal general de este último estado, Jennifer Davenport.
"Están anteponiendo las ganancias a la salud de una generación de jóvenes"
Meta, por su parte, niega las acusaciones y sostiene que ha colaborado con expertos, autoridades y padres para abordar los problemas relativos al uso de redes sociales por parte de los jóvenes. En este sentido, la empresa defiende que se han incorporado sistemas de protección a los adolescentes y verificadores de edad para evitar que niños pequeños usen sus redes, y apunta a que los fallos de estos son un problema "de todo el sector". Si recibiera una sentencia condenatoria, la compañía de Zuckerberg podría enfrentarse a pagar multas de hasta 20.000 dólares por infracción, lo que generaría rápidamente una gran suma de dinero en indemnizaciones a los menores que usan Instagram y Facebook. La tecnológica calcula que se enfrentaría al pago de hasta 1,4 billones de dólares en multas e indemnizaciones, lo que supone una cifra cercana a su valor bursátil. Estimaciones de la abogacía de California rebajan la cifra a 193.000 millones de dólares, según detalla el medio especializado Bloomberg, una cuantía similar a las que pagaron empresas tabacaleras a finales de los 90 en juicios por la adicción a sus productos.
Cruzada en Estados Unidos contra las malas praxis de las tecnológicas
Este nuevo juicio se celebra tan solo una semana después de que un tribunal de Nuevo México condenara a Meta a pagar 567 millones de dólares a un fondo para la salud mental de los jóvenes y le ordenara cambiar el funcionamiento de sus redes sociales al considerar que les perjudica y les deja expuestos a la explotación sexual. Y es que en Estados Unidos se está librando en estos momentos toda una cruzada legal contra las grandes tecnológicas, como Alphabet (Google), Snap o TikTok, por prácticas contrarias a la libre competencia y por el daño de su funcionamiento a la salud mental de los jóvenes. Además de las macrocausas, Meta también se ha visto en juicios puntuales en los que usuarios de sus redes, a título personal, reclamaban indemnizaciones por daños y perjuicios al haberse hecho adictos.
En el caso del juicio que se celebra esta semana, los jueces californianos, donde la compañía tiene su sede, han decidido agrupar todas las denuncias de los estados en un litigio común, para evitar duplicar procesos y fijar un criterio único. El juicio durará unas cinco semanas y están citados a declarar el propio Mark Zuckerberg y altos cargos de Instagram, así como empleados y exempleados de Meta, expertos en tecnología y psicólogos. Diversos analistas han señalado en los medios americanos estos días que, si bien puede haber una sentencia condenatoria como ya ha habido otras tantas en casos más pequeños, es probable que la multa impuesta sea mucho menor a esos 1,4 billones de dólares que hundirían a la que es una de las compañías más grandes del mundo.