El mayor desafío que sufre Zelenski desde el inicio de la invasión rusa en 2022

Mikhailo Fédorov ha lanzado el desafío político más directo a Volodímir Zelenski desde el inicio de la invasión rusa a gran escala. El exministro ucraniano de Defensa ha reclamado celebrar elecciones presidenciales incluso mientras continúa la guerra, en un discurso difundido el martes por la noche que pone sobre la mesa uno de los dilemas más delicados de la política ucraniana: cómo preservar la democracia cuando una parte del país está ocupada y cientos de miles de personas combaten en el frente.

"La democracia no puede ser rehén de Rusia", afirmó Fedorov, de 35 años, que defiende que Ucrania debe "restaurar un proceso democrático completo" a pesar de la prolongación del conflicto. Sin mencionarlo directamente, el exministro cuestionó la gestión de Zelenski y advirtió contra un sistema en el que los nombramientos dependan más de la lealtad personal que de la competencia o de los resultados.

¿Por qué Ucrania no celebra elecciones?

Las elecciones están suspendidas en Ucrania desde la imposición de la ley marcial después de la invasión de febrero de 2022. El mandato de cinco años de Zelenski expiró formalmente en mayo de 2024, pero la continuidad institucional bajo la ley marcial ha evitado abrir un proceso electoral. Hasta ahora, tampoco había habido una presión interna significativa para celebrarlo mientras los combates continúan.

El debate, sin embargo, ha ganado intensidad después de la destitución repentina de Fedorov el mes pasado. Su salida del gobierno provocó protestas en Kyiv, en un conflicto político que también acabó con la destitución del general Oleksandr Syrskyi, con quien el exministro mantenía discrepancias. Esta semana, Zelenski ha propuesto formalmente que el ministro interino de Defensa, Yevhen Khmara, asuma el cargo de manera permanente.

Trump quiere que Zelenski celebre elecciones

La cuestión electoral también ha sido planteada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que ha reclamado anteriormente que Ucrania convoque comicios. Pero organizarlos en las actuales circunstancias comportaría enormes dificultades prácticas. Millones de ucranianos han marchado del país o han sido desplazados internamente, más de un millón de personas sirven en las fuerzas armadas y una quinta parte del territorio continúa bajo ocupación rusa. Además, los bombardeos rusos dificultarían garantizar la seguridad de los electores y de los centros de votación.

Las encuestas ayudan a explicar, a la vez, por qué el debate puede tener consecuencias políticas. Un sondeo reciente situaba a Fédorov en tercer lugar en una primera vuelta, con un 13,1% de los votos, detrás de Zelenski, con un 22,3%, y del excomandante en jefe de las fuerzas armadas Valeri Zaluzhni, actual embajador en el Reino Unido, con un 21,4%. En una eventual segunda vuelta, sin embargo, Fedorov y Zaluzhni derrotarían a Zelenski según el mismo estudio.

El analista político ucraniano Artem Bronzhukov resume la contradicción: una parte importante de la sociedad considera necesarias las elecciones, pero prefiere celebrarlas cuando acabe la fase más intensa de la guerra. Ucrania, dice, sigue siendo una "democracia en guerra", y las protestas contra el Govern son también una prueba.

La reclamación de Fédorov, por lo tanto, no implica que unas elecciones sean inminentes. Pero abre una disputa política que hasta ahora había quedado subordinada a la supervivencia militar del país: ¿hasta qué punto puede Ucrania defender sus valores democráticos sin exponerlos aún más a los efectos de la guerra?