En medio de la cascada de escándalos que sacuden a la monarquía, la Moncloa había preparado una pista de aterrizaje para la visita de Felipe VI a Catalunya con el anuncio hecho la vigila por la ministra de Industria y Energía, Reyes Maroto, sobre la creación de un consorcio público-privado de Seat, Volkswagen e Iberdrola para montar la que será la primera planta de baterías de España. Y este ha sido el hilo de la visita, subrayar desde la planta de Seat en Martorell, el papel del Estado en la industria automovilística catalana.

Como es ya habitual, el viaje del monarca a Catalunya ha quedado blindado por un gran dispositivo de seguridad. Los manifestando que han intentado protestar por la visita lo han tenido que hacer desde mucha distancia y en medio de una polémica por la retirada por partes de los Mossos de una pancarta en que se aseguraba de que Catalunya no tiene rey.

Felipe VI en un momento de su intervención / Sergi Alcàzar

"España estará allí"

"Necesitamos grandes dosis de liderazgo y compromiso para garantizar que la contribución de España a la automoción esté en el lugar que merecemos", ha advertido al monarca en una intervención donde ha garantizado: "España y todas sus instituciones estarán allí".

Acompañaban al monarca, además de Sànchez y la ministra de Industria, la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera. No había ningún representante del Govern de la Generalitat pero sí los alcaldes de Martorell, Xavier Fonollosa del PDeCAT, y Sant Esteves Ses Rovires y Abrera, los socialistas Enric Carbonell, y Jesús Naharro. También los miembros de la dirección de la empresa y del consejo de Administración, entre los cuales el exministro Josep Piqué, y el presidente del comité de empresa, Matías Carnero, o el presidente de Foment del Treball, Josep Sànchez Llibre. Ha recibido al monarca el Mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero.

Fondo del Estado

El rey ha recordado en su intervención el papel de los fondos públicos para garantizar la recuperación del sector después de la crisis provocada por el Covid, que ha dejado España como el cuarto país de la UE con mayor caída de matriculaciones. Felipe VI ha recordado el beneficios que han representado para esta industria la línea de préstamos avalados por el Estado, con 20.000 operaciones que han supuesto 2.000 millones de euros en avales, y la flexibilidad otorgada por los ERTES, a los cuales se han acogido 170.000 trabajadores con un ahorro en las cotizaciones estimada en 350 millones de euros.

Asimismo, se ha referido a los cerca de 2.000 millones de euros previstos en los nuevos presupuestos para el Corredor Mediterráneo y el tramo que conecta con Martorell. Pero el protagonismo de la jornada ha sido para la nueva planta de baterías y el consorcio que lo tiene que hacer posible al cual ha destacado "con especial ilusión".

Catalunya y el espíritu audaz

En este punto ha hecho la única referencia en catalán y a Catalunya. "Deseo manifestar también mi especial satisfacción por dar a conocer todo el anterior hoy aquí, en Catalunya. Una tierra que representa el espíritu global, audaz y emprendedor que tiene que identificarnos en el tiempo de cambio en el mundo que viviremos", ha asegurado.

Las intervenciones de los responsables del Grupo Volkswagen y de SEAT, que han sido los encargados de explicar más detalles sobre el nuevo proyecto de la empresa, han puesto el acento en la necesidad de garantizar el apoyo público. "No podemos hacerlo solos, necesitamos el apoyo del gobierno, de las instituciones," ha advertido al presidente de Seat, mientras que el presidente Grup Volkswagen, Wayne Griffiths, ha insistido en que la transformación de este sector es una "oportunidad histórica" para el Estado español.

Al acabar el acto, Felipe VI i Sánchez han marchado, blindados en el mismo dispositivo en que habían llegado.

 

En la imagen principal, el rey Felipe VI en la fábrica de Seat en Martorell / Sergi Alcàzar