Bendición salomónica de León XIV: la inauguración de la torre de Jesús ha combinado catalán y castellano

El acto central y motivo de la visita del papa León XIV a Catalunya, la bendición de la torre de Jesucristo, ha servido para que el santo padre haya podido captar, de primera mano, la grandiosidad de esta construcción que supone el cenit del legado de Antoni Gaudí, cuyo centenario de la muerte se conmemora, precisamente, este 10 de junio. Después de la celebración de la Eucaristía en el interior del templo, pasadas las diez y media, el papa ha salido al exterior para proceder, por el lado de la fachada del Nacimiento, a la bendición e inauguración de la torre. En la homilía, León XIV se ha referido a la Sagrada Família como “obra maestra arquitectónica” y como “faro abierto al Mediterráneo”.

En todo caso, la incógnita sobre la lengua en que se haría el acto de la bendición, que ha producido un incesante debate lingüístico, no se ha desvanecido del todo hasta el momento en que León XIV ha tomado la palabra, y cuando lo ha hecho, lo ha hecho medio en catalán y medio en castellano, como una decisión salomónica que buscaba contentar a todo el mundo, apuntando eso sí, que Gaudí es “el arquitecto de Dios” y destacando que la cruz está “dedicada a nuestro señor Jesucristo y coronada por la cruz, misterio de misericordia y salvación”.

 

 

Espectáculo de drones con frase de Gaudí

La bendición ha dado paso a un espectáculo de luz y drones, con la iluminación completa del terminal de la cruz por primera vez. El espectáculo, anunciado como “sencillo y humilde, pero con sorpresas”, ha consistido principalmente en una coreografía de centenares de drones iluminados que han dibujado en el cielo de Barcelona la frase gaudiniana 'Primero el amor, después la técnica', una máxima que define la obra de Antoni Gaudí y resume la filosofía vital y artística del arquitecto modernista. Todo el acto se ha cerrado, ya pasadas las 22 horas, con el descubrimiento de una placa conmemorativa de la visita del papa León XIV, que se une a la de Juan Pablo II de 1982 y la de Benedicto XVI de 2010.

La torre de Jesús fija el skyline definitivo de Barcelona

La culminación de la torre de Jesús, que tuvo lugar el pasado 23 de febrero, ha supuesto un cambio en el skyline de Barcelona, de manera prácticamente definitiva, al elevarse 172,5 metros sobre la altura de la calle Provença —y unos tres metros más sobre el nivel de la calle Mallorca—. Esta torre está situada en medio del tronco central, flanqueada por las cuatro Torres de los Evangelistas y de la Torre de la Mare de Déu, culminadas en los últimos años. Una vez finalizada, la cruz mide 17 metros de altura, aproximadamente un edificio de cinco pisos, y una anchura de 13,5 metros, e incluye un espectacular mirador situado a 165 metros de altura que, en todo caso, no será visitable hasta 2028, como muy pronto. 

Según los Álbumes de Temple, Antoni Gaudí quería que la cruz brillara de día y diera luz de noche. Es por ello que se han utilizado la cerámica blanca esmaltada y el vidrio, dos materiales que son resplandecientes y que al mismo tiempo resisten la exposición atmosférica. En el interior de la cruz se ha colocado la escultura del Agnus Dei obra del artista italiano Andrea Mastrovito, siguiendo el proyecto original de Gaudí. Asimismo, las torres de los Evangelistas y los Apóstoles se han dotado de focos de luz para iluminar el terminal.

Diez años más para acabar la Sagrada Familia

La culminación de la torre de Jesús ha convertido la Sagrada Familia en la construcción más alta de la trama urbana de Barcelona y la segunda, por detrás de la torre de Collserola, del término municipal. También ya al inicio de la colocación del terminal se convirtió en la iglesia más alta del mundo, pero en todo caso, no significa que la Sagrada Familia esté acabada. Al contrario, hace unos tres años que desde la Junta Constructora se indica que todavía quedan unos diez años de obras por delante, con una parte especialmente significativa por construir, la fachada de la Glòria, que da a la calle Mallorca. Actualmente, ya se han iniciado los trabajos en esta fachada, pero de momento solo la parte que corresponde a la finca que ocupa la basílica, sin permisos de momento para hacer los voladizos y la polémica escalinata de la calle Mallorca.