Puigdemont celebra el giro de León XIV con el catalán en la Sagrada Família: "El problema no era él"

El president en el exilio y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha celebrado que el papa León XIV haya utilizado mayoritariamente el catalán durante la bendición de la torre de Jesús de la Sagrada Família este miércoles, en un gesto que ha calificado de significativo y esperado. En un mensaje en X, Puigdemont ha destacado la “sensibilidad con nuestro país y nuestra lengua” demostrada por el Pontífice, y ha asegurado que este hecho confirma que “el problema no era él”. Puigdemont ha subrayado la importancia simbólica del acto, recordando que “Montserrat, la Sagrada Família y Gaudí son algunos de los pilares sobre los que se ha ido construyendo la identidad de Catalunya”. En este sentido, ha remarcado que estos elementos “nos explican en todo el mundo, y lo han hecho siempre en catalán”, y ha insistido en que “hoy era muy importante que esto quedara claro”.

 

El dirigente independentista también ha querido reconocer “el esfuerzo de mucha gente” para que el catalán tuviera el protagonismo que considera que le correspondía en un acontecimiento de esta magnitud. “Sin el esfuerzo de mucha gente, esto no se habría conseguido”, ha afirmado, antes de concluir con un agradecimiento explícito: “Gracias, Pontífice”. Estas palabras llegan después de que inicialmente la bendición fuera prevista íntegramente en castellano. Por eso, Puigdemont cargó duramente contra el arzobispo de Barcelona, el cardenal Joan Josep Omella, por lo que consideraba un menosprecio del catalán durante la visita papal. En un tuit, el líder de Junts acusó a Omella de haber “preferido hacer caso a Aznar (‘el que pueda hacer, que haga’)” antes que respetar el contenido de una encíclica reciente del papa.

Puigdemont cargó duramente contra Omella

Puigdemont recordaba entonces que el texto papal defiende que “la promoción del bien común nunca puede separarse del respeto al derecho de los pueblos a existir, a custodiar su propia identidad y a contribuir con su propia originalidad a la familia de las naciones”, y advertía que “cualquier intento o proyecto de eliminar o someter una nación es gravemente inmoral y, por lo tanto, inaceptable”. En este contexto, también criticó la negativa del arzobispado a permitir la presencia de la senyera en la basílica de la Sagrada Família y el poco uso de la lengua catalana durante el acto. “Rascas un poco, y el espíritu de la Inquisición española aparece enseguida”, espetó, denunciando lo que consideraba un “renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minorías y cómplice de crímenes contra la humanidad”.

Finalmente, Puigdemont hizo un llamamiento a la movilización independentista durante la visita papal: “Que se vean las esteladas y que se oigan las voces y los silbidos de protesta”, afirmó, reivindicando el papel central de la lengua catalana: “El catalán es la lengua propia de Catalunya, sin la cual no se explica ni Gaudí ni la Sagrada Família”.