Fernando Alonso vuelve a tener motivos para creer que la victoria con Aston Martin no es una utopía. Después de un inicio de temporada muy por debajo de lo esperado, el equipo británico empieza a preparar un cambio mucho más profundo que una simple evolución aerodinámica. Adrian Newey, que regresó al paddock en Mónaco tras una larga ausencia desde la carrera inaugural en Australia, habría decidido apostar por un coche prácticamente nuevo.
Y es que el monoplaza con el que Aston Martin arrancó el curso se ha quedado claramente atrás en la carrera de desarrollo. Alonso lo sabe, el equipo lo sabe y Newey está en ello. Por eso el plan ya no pasa por pequeños retoques, sino por una transformación total: nuevo chasis, reducción drástica de peso, nuevas suspensiones y una aerodinámica mucho más agresiva para intentar cambiar por completo el comportamiento del coche.
Newey prepara un Aston Martin diferente
La realidad es que Aston Martin necesita un salto monumental. No basta con mejorar unas décimas si el coche sigue teniendo los mismos problemas de base. Newey quiere empezar por el peso, una de las claves para ganar agilidad, mejorar la degradación y permitir que el monoplaza sea más eficiente en todo tipo de circuitos.

A partir de ahí, las suspensiones y la aerodinámica serán los otros dos grandes frentes. Alonso necesita un coche estable, previsible y capaz de generar carga sin castigar los neumáticos. Si Aston Martin consigue acercarse a ese punto, el asturiano puede volver a pelear por posiciones importantes. Además, el proyecto no depende solo del chasis. Honda también puede ser una pieza importante gracias a las concesiones del ADUO, que podrían permitir mejoras en el motor y dar al equipo una base más competitiva de cara a la próxima temporada.
Fernando Alonso mira ya a 2027
El problema es que Alonso no puede esperar eternamente, pero sí empieza a ver señales que justifican seguir creyendo. Los cambios previstos para 2027 pueden abrir una nueva ventana competitiva y Aston Martin quiere llegar preparado, no reaccionar tarde. El asturiano sabe que una victoria no llegará por promesas, sino por rendimiento real en pista. Pero si Newey consigue construir un coche más ligero, más estable y mejor trabajado aerodinámicamente, el escenario cambia.
Así pues, Fernando Alonso ya tiene motivos para pensar en una victoria con Aston Martin. Con Newey al frente, el nuevo concepto de coche, las mejoras de Honda y el horizonte de 2027 han devuelto la ilusión. Ahora falta lo único que realmente importa: que el proyecto funcione cuando salga a la pista.