El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, cumple con la tradición que inició Mariano Rajoy e inicia el curso político jugando en casa, en Galicia. Desde la Carballeira de San Xusto de la localidad gallega de Cerdedo-Cotobade, en Pontevedra, el dirigente popular ha retomado el tono duro que ya mantuvo antes del paréntesis estival y ha cargado este domingo contra el Gobierno de Pedro Sánchez, que ve "caduco" y del que dice que "huele a rancio". Feijóo ha aseverado que el proyecto socialista en minoría parlamentaria y dependiente de Junts y de Podemos está "en prórroga y en los minutos de descuento", y ha avisado de que el cuatrimestre que se inicia va a ser "determinante para el futuro de España".
Acompañado del presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, y el de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, Feijóo ha acusado también al Ejecutivo de Sánchez de haberse puesto "de perfil" ante la oleada de incendios que han arrasado este agosto 400.000 hectáreas de Galicia, Castilla y León y Extremadura. Asimismo, el líder del PP ha aseverado que no es el Estado es el que está "fallido", sino el Gobierno, al que ve más preocupado "del relato" que de los fuegos. "No falla, la culpa siempre es del PP, de las comunidades del PP o de un tal Feijóo", ha apuntado, a lo que ha añadido que "qué pacto de Estado" plantea Sánchez tras los incendios —y que desgranará este lunes en un actor de inicio del curso— y cómo puede ser creíble si "no son capaces ni de aprobar unos presupuestos".
Sobre los incendios, Feijóo también ha acusado al Gobierno de "escapar de sus responsabilidades". Así, el dirigente popular ha afirmado que si gobierna tendrá la "valentía" de "asumir el mando cuando crea que una comunidad no tiene capacidad frente a una catástrofe" y no aplicar la "dejación de funciones" por la que considera que ha optado el Ejecutivo de Pedro Sánchez ante los recientes incendios. "Un Gobierno que busca culpables para todo y no se responsabiliza de nada; que ha elegido trocear el Estado en vez de fortalecerlo y así dañar la igualdad y la solidaridad de la nación", ha disparado el dirigente popular.

Sobre esto, Feijóo ha valorado que "no hay que cambiar la arquitectura del Estado", sino "al Gobierno central, porque no da más de sí", ha insistido, aprovechando para cargar también contra la política migratoria —con el reparto de menores inmigrantes solos, al que desde el PP se han opuesto—, la política exterior —por la enemistad con la órbita de Estados Unidos y el enfrentamiento con la OTAN, el acercamiento a China y la denuncia del genocidio de Israel en Gaza—, la falta de presupuestos estatales por la minoría parlamentaria o los casos de corrupción que han salpicado a sus dos últimos números dos del PSOE, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, o las causas pendientes contra su mujer y su hermano. En este sentido, Feijóo sostiene que el PSOE ya no tiene un proyecto de país, sino "de supervivencia política y judicial de su líder, Pedro Sánchez".
"Vamos a reparar y a preparar España"
Por todo ello, en este inicio del curso político, Feijóo se ha comprometido a ser él quien se encargue de "limpiar el buen nombre de la política en España", para lo que tiene intención de "derogar muchas leyes". En este sentido, ha afirmado que no está dispuesto a gestionar lo que considera "los escombros del sanchismo". A su juicio, España "no puede reconocerse en esta competición de insolidaridad y egoísmo" y con un Gobierno ante el que la única certeza es "el próximo escándalo, el próximo abuso o la próxima dejación de funciones".
"Vamos a reparar y a preparar España", ha proclamado ante los suyos, para "sacarla del bucle de la incompetencia y de la indecencia en la que la tiene sumida este Gobierno". Feijóo ha aseverado que el PP estará preparado para el cambio y "no se va a resignar" solo porque no haya fecha para las elecciones. "No tenemos ansiedad", ha avisado el presidente del PP, quien ha terminado su discurso instando a su partido a no bajar la guardia, ni la cabeza y a seguir "mirando a los ojos de la gente, porque el Gobierno no puede hacerlo" y al futuro, porque el Ejecutivo de Sánchez "ya es pasado".