Renee Nicole Good, una mujer estadounidense de 37 años y madre de tres hijos, fue asesinada a tiros por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado miércoles en Minneapolis durante una redada antiinmigración. El agente abrió fuego mientras Good se encontraba al volante de su vehículo, en el marco de un amplio despliegue federal contra la inmigración ordenado por la administración Trump, que en los últimos días había intensificado las redadas en el estado de Minnesota. La mujer era una observadora civil que participaba en iniciativas comunitarias para vigilar la actuación de los agentes federales durante los operativos migratorios. El vídeo grabado por el mismo agente que disparó, de 47 segundos de duración, ha salido ahora a la luz. Las imágenes, publicadas inicialmente por el medio Alpha News y posteriormente difundidas por la Casa Blanca, muestran los momentos previos a los disparos, pero no aclaran de manera concluyente si la víctima intentó atropellar al policía, tal como sostiene el gobierno federal.

En la grabación, se ve a Good sentada al volante hablando con calma con el agente. Sus últimas palabras, antes de morir, fueron: "Está bien, amigo. No estoy enfadada contigo". El tono tranquilo contrasta con la versión oficial que describe una situación de peligro inminente. La pareja de Good, Becca Good, aparece también en el vídeo grabando la escena con el móvil. En un momento determinado, dice al agente: "No cambiamos las matrículas cada mañana… para que lo sepas, será la misma matrícula cuando vengas a hablar con nosotros más tarde", y añade con ironía: "¿Quieres venir a por nosotras? Yo digo que vayas y te compres algo para comer, grandullón".

Según las imágenes, otro agente ordena a Good que salga “del maldito coche”. Ella da marcha atrás y gira el volante hacia la derecha, aparentemente para alejarse del lugar. En segundos caóticos, la cámara se eleva hacia el cielo, se oye un "Woah, woah!" y a continuación tres disparos mortales en la cabeza. El vídeo no muestra claramente ningún impacto del vehículo contra el agente. En la parte final, mientras el coche se aleja y acaba estrellándose, se oye un insulto: "Maldita perra".

La Casa Blanca justifica la ejecución a sangre fría: "Disparó en defensa propia"

El vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, compartió el vídeo en las redes sociales afirmando: "La realidad es que su vida estaba en peligro y disparó en defensa propia". La Casa Blanca y el Departamento de Seguridad Nacional han insistido en esta versión, asegurando que Good convirtió su coche en un arma.

Sin embargo, las autoridades locales discrepan. El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, ha calificado esta explicación de "mentira" y ha asegurado que **es evidente que la conductora intentaba huir, no atacar a ningún agente.** Además, el alcalde de la ciudad, el pasado miércoles ya cargó duramente contra la presencia del ICE. “La presencia de agentes federales de inmigración está causando caos en nuestra ciudad”, escribió. “Agentes del ICE, marchaos de una puta vez de Minneapolis y del estado. Apoyamos firmemente a nuestras comunidades inmigrantes y refugiadas”.