El ministro de Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, ha explicado que no se había producido ninguna víctima mortal de nacionalidad española en los atentados de Bélgica, a pesar de que había cuatro ciudadanos ingresados en un hospital, pero sin heridas graves, como le habrían comunicado las instituciones belgas. Asimismo, Díaz ha indicado que el Gobierno en funciones mantendría el nivel de alerta 4, a propuesta de los expertos con los que se ha reunido esta tarde en una mesa para valorar los niveles de amenaza. Esta alerta cursará con una serie de medidas reforzadas de vigilancia, dirigidas a revestir la seguridad en los aeropuertos, que se materializará en un catálogo operativo aplicable a las infraestructuras aéreas y no a la circulación de vuelos.
Del mismo modo como ocurrió tras los atentados del 13 de noviembre en París, el ministro en funciones ha explicado que seguiría vigente el sistema de denuncia para aquellos que detecten en algunos otros ciudadanos procesos de radicalización. Este permitía poner a disposición de los servicios de inteligencia la información, sin ningún tipo de coste, ni riesgo de exposición. Díaz ha asegurado que "funcionaba muy bien". A estos efectos, el representante del Gobierno ha recordado que la amenaza terrorista también utilizaba las redes sociales para extenderse ideológicamente, al par que "la captación y el adoctrinamiento", por tanto, sería necesario "reforzar la seguridad virtual", como ha asegurado.
Díaz también ha explicado que España seguiría en "permanente contacto con las autoridades belgas y trabajando estrechamente". Asimismo, ha lamentado el nuevo ataque "contra la sociedad europea, una sociedad democrática, contraria a lo que los yihadistas quieren". Por tanto, ha afirmado que era "un día negro para Bélgica" y que el "terrorismo internacional era un riesgo real, multifacético", y "no es necesario" buscar responsabilidades "más allá". Es decir, que no considera un fracaso de la Unión Europea del atentado, a causa de una mala gestión de la crisis de refugiados, en tanto que "no hay un solo continente" que no haya sufrido este tipo de amenazas, y que había que "mantener la unidad internacional". "La unidad de los demócratas siempre estará en contra de la barbarie", ha sentenciado Fernández Díaz desde el Ministerio del Interior.
Extender el pacto
A su vez, el portavoz del PP, Rafael Hernando, ha recordado "la labor de los servicios de inteligencia" y los cuerpos policiales al frente de la seguridad ciudadana. "Ni nos derrotarán, ni nos harán pequeños", ha añadido, recordando que España ya había combatido contra ETA. Además, ha celebrado que el pacto antigihadista permitiera reunir la máxima cantidad de partidos en una mesa, instando a los que aún no se han sumado, a hacerlo. Según el popular, habría llamado a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y Democràcia i Llibertad (DIL) para intentar un acercamiento. Precisamente, el diputado de Podemos, Rafael Mayoral, ha querido rebotar las críticas de por qué su formación no se había sumado al acuerdo. "No es la primera reunión a la que asistimos y lo hemos hecho para demostrar nuestro compromiso institucional", ha indicado el podemista.
A su vez, el vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, ha comentado que en su partido "entendían" que el terrorismo se combate "con unión, inteligencia, y consideramos que el resultado es más Europa, más coordinación internacional", ha afirmado el naranja. También ha esquivado la polémica sobre las críticas a Podemos por no haber suscrito el acuerdo, a pesar de que consideran que sería necesario que lo hiciera.
Mossos
El líder de Unió Democràtica de Catalunya (UDC), Ramon Espadaler, ha lamentado "este nuevo atentado contra las libertades", en relación con la masacre de Bélgica, al tiempo que ha manifestado su agradecimiento por haber incluido en la mesa de negociación a miembros de los Mossos y otras policías autonómicas. Espadaler también ha explicado que había hablado con el conseller Jordi Jané, como responsable del Interior de Catalunya, a pesar de que no se había dirigido directamente al presidente Carles Puigdemont. "Conocían mi estancia aquí, como miembro del pacto antiyihadista", ha afirmado durante su comparecencia.
