Entre los tres consellers que han sido destituidos en la crisis de gobierno de esta semana figura Juli Fernández, el hasta ayer lunes responsable de la conselleria de Territori que deja algunos asuntos pendientes como el acuerdo por la B-40, que se tenía que firmar el pasado 30 de marzo y que todavía no ha llegado a buen puerto. Por eso, la portavoz del PSC, Alícia Romero, ha asegurado que su partido espera que su sustituta, Ester Capella, pueda firmar este acuerdo que formaba parte del pacto por los presupuestos entre los socialistas y el Govern. "Con Juli Fernàndez hemos tenido muchas discrepancias y nosotros lo que queremos es que se materialicen los acuerdos", ha insistido Romero, en que también ha deseado que la nueva consellera "coja con más diligencia" el acuerdo por la B-40 y también el del Hard Rock, recordando que antes del 30 de junio tiene que estar aprobado el Plan Director Urbanístico.

Aparte de referirse a la crisis de gobierno y los cambios que se han producido en las últimas horas, Romero también se ha referido a uno de los temas del día: la propuesta de Ada Colau a ERC y PSC para repartirse la alcaldía de Barcelona en el próximo mandato. Como ya ha hecho su partido, con Laia Bonet como portavoz y rechazando la propuesta de los comunes, Romero se ha pronunciado en la misma línea: "Hemos dicho siempre que los ayuntamientos necesitan gobiernos estables y alcaldes fuertes. Esta ecuación que plantean a los comuns no nos parece razonable, no tiene certezas ni estabilidad y Barcelona tiene que tener un liderazgo fuerte". Por eso, ha asegurado que el PSC "batallará" hasta el último momento para conseguir un gobierno progresista liderado por su candidato, Jaume Collboni, recriminando a ERC que no haya empezado una negociación seria con el resto de partidos de izquierdas.

 

El discurso de Aliança Catalana y el de Vox son lo mismo, según el PSC

En los últimos días, una de las negociaciones post elecciones municipales que ha provocado más revuelo es la de Ripoll, donde el partido de extrema derecha Aliança Catalana ganó los comicios a pesar de que no por mayoría absoluta y los partidos de izquierdas han llegado a un acuerdo para evitar que gobierne a su candidata. Ahora falta que Junts también le dé apoyo a la investidura, sin entrar en el gobierno. Ante las declaraciones de la presidenta del partido, Laura Borràs, que planteaba si esta era una buena opción, Romero ha asegurado que desde el PSC no pactarán nunca "nada" con la extrema derecha, hecho que ha definido como un cordón sanitario: "Lo hemos hecho al Parlament y también se tiene que hacer en otras instituciones. ¿Por qué aquí nos ponemos tan alerta con Vox y a Ripoll no?", ha cuestionado directamente en Junts, señalando que el discurso de Sílvia Orriols en la capital del Ripollès y el de Ignacio Garriga en la cámara catalana es lo mismo.