La que se ha anunciado como la gran cumbre del progresismo mundial que se ha organizado en Barcelona este viernes y sábado ha pasado prácticamente inadvertida para gran parte de la prensa internacional. Algunos medios, sin embargo, han aprovechado la ocasión de la cita de la izquierda global que ha apadrinado el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, para caracterizar sus últimos enfrentamientos con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, como una estrategia política para distraer a los votantes de sus problemas a escala estatal. Un artículo del prestigioso diario estadounidense The New York Times, titulado Cómo la lucha con Trump ha dado al líder de España un salvavidas político, puntualiza que, para la gente de izquierdas en el extranjero, “Pedro Sánchez es un héroe por haber plantado cara al presidente Trump. En casa, Trump es visto como el salvador político de Sánchez de los espinosos retos internos”.

En este sentido, señala los juicios por corrupción que afectan a personas que formaron parte de su entorno político más inmediato, como el exministro de Transportes y exsecretario de organización del PSOE, José Luis Ábalos, su sucesor como número dos de los socialistas, Santos Cerdán, y el asesor y chófer de Ábalos, Koldo García. También habla del caso de Begoña Gómez, la mujer de Sánchez que está acusada de cuatro delitos de corrupción, o de los casos de acoso sexual destapados en su partido. En cuanto al foro mundial de la izquierda, ha pasado prácticamente inadvertido para la prensa internacional, donde los escasos artículos hacen referencia a las declaraciones de los líderes presentes, que no sobre el evento, visto como un gesto político más que nada con impacto real.

“El escapista más experimentado de Europa”

Del artículo del New York Times se ha hecho eco tanto la prensa española como las redes sociales, que destacan la descripción que hace su corresponsal en Madrid del líder español y su pulso con Trump, magnificado en la escena internacional desde el estallido de la guerra entre Israel y Estados Unidos e Irán el pasado 28 de febrero. Mientras los líderes de la izquierda global viajan a Barcelona “para venerar a Sánchez”, dice el periodista, “están viviendo en un universo español alternativo donde Trump es visto ampliamente como un rescatador de Sánchez, involucrándolo en disputas internacionales que distraen de los problemas internos del líder español”, añade. “Lejos de ser un peligro político, Trump es visto [en España] como un salvavidas en un mar de escándalos y reveses españoles que ayudan a la supervivencia política del escapista más experimentado de Europa”, dice el artículo, que prosigue haciendo un repaso tanto de los cambios de postura de Sánchez en los últimos años, como respecto de la amnistía para los presos políticos catalanes del 1 de octubre, y los escándalos que han plagado su presidencia del gobierno desde las elecciones de 2023. 

El rotativo estadounidense apunta que Sánchez es un líder “dispuesto a decir y hacer cualquier cosa para mantenerse en el poder”, una “habilidad” que defienden sus aliados de la izquierda global y también internos. El periodista destaca en este punto que “se ha retractado de su promesa de nunca llegar a un acuerdo de amnistía con partidos separatistas para asegurarse una mayoría parlamentaria”, así como el hecho de que hace tres años que gobierna sin haber aprobado unos presupuestos generales del Estado. A continuación, hace un repaso exhaustivo de los casos de corrupción que han asediado su entorno personal y político, como los que en estos momentos afectan a los otros tres miembros de “la banda del Peugeot”: José Luis Ábalos, Koldo García y Santos Cerdán. “Estos escándalos han llegado en medio de una avalancha de otras malas noticias, incluyendo un apagón energético estatal, la erosión de la mayoría parlamentaria de Sánchez, la crisis de la vivienda e inundaciones mortales en Valencia”, donde, destaca, “ciudadanos locales enfadados y lanzadores de barro le obligaron a huir durante su visita al lugar”. 

Una España polarizada con Sánchez como protagonista

Aunque el periodista reconoce que España tiene “la economía que crece más rápidamente en la Unión Europea”, indica que el país vive un creciente movimiento de polarización política “con una gran parte del alma centrada en Sánchez”, asegura y para ilustrarlo destaca el cántico “común y espontáneo” de “Pedro Sánchez hijo de puta” que suena en eventos públicos. El artículo destaca las peleas de Sánchez con Vox y la ultraderecha para aglutinar el apoyo de los votantes españoles de izquierdas en torno a su figura y destaca que estas tácticas “funcionaron en 2023, donde Sánchez, prácticamente eliminado, consiguió mantener el poder después de las elecciones”. “Desde entonces”, dice, “y especialmente desde que los escándalos se hicieron públicos, los votantes de izquierdas parecen menos motivados y más exasperados por Sánchez”. Y aquí es donde entra la principal tesis del artículo, “el salvavidas” de Trump.

El pulso entre los dos líderes a raíz de los aranceles, el gasto en defensa en el marco de la OTAN, la guerra en Palestina, las amenazas de Trump sobre Groenlandia y la crisis en Venezuela, “Sánchez parece ganar fuerzas en cada interacción, lo que le ha ayudado a distraer de sus crisis domésticas”. Según el artículo, las disputas internacionales aumentan la popularidad del líder español y mueven el debate a escala estatal hacia marcos más favorables para el ejecutivo de Sánchez que los problemas internos como la vivienda, la desigualdad, la corrupción o la frágil mayoría que comanda.

La guerra con Irán, señala, “ha dado a Sánchez una plataforma aún mayor desde la cual plantar cara a Trump” y pone como ejemplo su reacción al anuncio del alto el fuego donde aseguraba que “el gobierno de España no aplaudirá a aquellos que prenden fuego al mundo solo porque se presentan con un cubo”. El resultado, según el análisis del diario estadounidense, es que Sánchez “parece estar disfrutando del momento”, un diagnóstico que vincula a sus recientes crecimientos en algunas encuestas y sus movimientos de aproximación a personajes como el papa León XIV o a otros actores internacionales como China. En su última visita a Beijing esta semana, el mandatario chino, Xi Jinping, aseguró que tanto su país como España estaban “en el lado correcto de la historia”.