Pedro Sánchez y Xi Jinping se han reunido este martes en el Gran Salón del Pueblo de Beijing. Ha sido el plato fuerte de un nuevo viaje oficial del presidente del Gobierno español a China. Al inicio de la reunión, el mandatario chino ha transmitido a Sánchez que el Estado español y China se encuentran “en el lado correcto de la historia”, rechazan “el retorno al mundo de la ley de la selva” y apuestan por “el auténtico multilateralismo”. Xi ha hecho evidente la sintonía con su homólogo español. Los dos países, ha dicho, tienen una relación estable y comparten “valores” sobre el orden internacional. Ha trasladado este mensaje un mes antes de la reunión que el presidente chino mantendrá en mayo en el mismo escenario con el presidente estadounidense, Donald Trump.

También ha destacado que, a pesar de los “constantes cambios y turbulencias”, las relaciones entre el Estado español y China “han avanzado de manera sostenida”, y ha destacado el papel de Sánchez en la estabilización de las relaciones con Europa. “Tanto China como España son naciones de principios y de integridad, y ambas están comprometidas a situarse en el lado correcto de la historia; debemos intensificar la comunicación, consolidar la confianza mutua y cooperar estrechamente para resistir cualquier regresión hacia la ley de la selva”, ha dicho Xi. No ha hablado directamente del conflicto en Oriente Medio pero ha hecho referencia al “desorden” que impera en una escena internacional “erosionada”.

Después de su reunión con Xi, Sánchez ha comparecido en rueda de prensa. El presidente español ha valorado positivamente la reunión con su homólogo chino, en la cual le ha animado a implicarse más en la resolución de los principales conflictos que hay actualmente en el mundo. En respuesta a las preguntas de los periodistas, ha destacado que no se le ocurre ningún otro país con más influencia y capacidad para conseguir la paz o la desescalada de conflictos como en Irán o en Ucrania. "Hay que respetar el orden internacional basado en reglas y que no prospere la ley de la selva", ha manifestado parafraseando a Xi. 

"La política exterior de España es coherente porque la aplicamos en todas las latitudes geográficas; he explicado a las autoridades chinas que la guerra de Putin no es solo un cuestionamiento de la integridad territorial de Ucrania, sino también un intento de socavar el proyecto de la Unión Europea; y eso no lo permitiremos", ha manifestado.

Sánchez, por su parte, ha apostado por que España y China puedan “contribuir a aportar soluciones a las diferentes tensiones comerciales” y a “las dificultades y las complejidades geopolíticas” como “las guerras y los desafíos medioambientales”. En este marco, ha afirmado que los dos países encontrarán fórmulas de “reforzar el sistema multilateral del derecho internacional”. “Si España y China se entienden y cooperan”, ha dicho, “lo harán en beneficio de sus sociedades y de la estabilidad y la prosperidad del mundo”.