En paralelo a la cumbre de líderes progresistas que se celebra en Barcelona, la opositora venezolana María Corina Machado ha marcado distancias con Pedro Sánchez y con los participantes de la IV Reunión en Defensa de la Democracia en una comparecencia desde Madrid. La líder, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, ha criticado abiertamente el contenido y el posicionamiento del foro impulsado por el gobierno español, a la vez que ha elogiado el papel del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien ha asegurado que mantiene contactos para coordinar su regreso a Venezuela. “Lo que ha pasado en Barcelona ha evidenciado por qué mi reunión con Sánchez no es conveniente”, ha afirmado, en referencia a las críticas que Trump ha recibido en la cumbre, a las cuales no ha tardado en responder.

De hecho, en su comparecencia, Machado ha querido reivindicar abiertamente el papel de Trump en la crisis venezolana, asegurando que es “el único líder en el mundo” que ha asumido riesgos para la libertad de su país. “Hay un jefe de Estado que ha puesto en riesgo la vida de ciudadanos de su país por la libertad de Venezuela, y este es Donald Trump”, ha afirmado, agradeciendo especialmente la operación militar estadounidense que acabó con la captura de Nicolás Maduro el pasado enero. La dirigente opositora ha insistido en que mantiene la voluntad de volver a Venezuela y ha confirmado que está trabajando esta posibilidad “con el gobierno de Estados Unidos”, consciente de que esta vuelta “implica riesgos”, aunque ha dicho que las amenazas no la frenarán.

Más allá de sus declaraciones en Madrid, Machado también ha estado presente en el debate político que ha marcado la cumbre de Barcelona. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha advertido que entre la población venezolana existe “un gran temor” ante un eventual regreso de la dirigente opositora, por el riesgo de que pueda impulsar una “vendetta política”. En paralelo, tanto el brasileño Lula da Silva como Sánchez han defendido la necesidad de no interferir en la política interna de Venezuela. En contraste con este bloque progresista, Machado ha aprovechado su estancia en España para reunirse con dirigentes como Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, pero sin ningún contacto con miembros del ejecutivo español. “Mi presencia en España coincidiendo con el Foro Progresista no fue intencionada, pero sí providencial”, ha asegurado.

La rueda de prensa que Machado ha protagonizado en Madrid ha durado cerca de dos horas, el doble de lo que estaba previsto, y en dos momentos la líder se ha saltado el protocolo: cuando se ha desplazado para abrazar a la opositora recientemente liberada Catalina Ramos y cuando un periodista cubano ha subido a la tribuna para agradecer a Machado el apoyo a la oposición de la isla.