El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, ha asegurado este viernes que no ha mantenido ningún contacto con ningún miembro del PP desde que los populares pusieron freno a las negociaciones para renovar el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ). Así pues, y preguntado sobre esta cuestión, Bolaños ha afirmado que Esteban González Pons -el negociador del PP sobre la cuestión de la cúpula judicial- todavía no le ha llamado. Dicho esto, ha animado al PP a "respetar la ley, la Constitución y el acuerdo constitucional que obliga a pactar para renovar el órgano de gobierno de los jueces".
En una entrevista en TVE, el ministro de la Presidencia ha insistido que socialistas y populares tenían encima de la mesa "un pacto preparado para firmar". "Se podía firmar en segundos, no hacían falta días", ha reiterado Bolaños. Ahora bien, según él, el PP "no ha tenido la fuerza suficiente y a Alberto Núñez Feijóo lo han doblado los elementos más extremos de su partido, así como algunos medios extremistas". En este mismo sentido, Bolaños ha opinado que el presidente de los populares "no es un interlocutor válido". "Creo que me tendré que sentar con algún director de diario o locutor de radio", ha manifestado; además de asegurar que "su liderazgo está en horas bajas".
Por otra parte, el ministro de la Presidencia del gobierno de Pedro Sánchez ha señalado que, según su opinión, es "de párvulos de estado de derecho" sentarse a negociar la renovación de la cúpula judicial, ya que "la situación es desesperada". Asimismo, ha defendido "la voluntad de acuerdo" que, según Bolaños, siempre ha imperado dentro de las filas socialistas. Es por eso que ha insistido en que "el líder de la oposición no tiene fuerza" y le ha pedido "que no se lance a los brazos de la extrema derecha y niegue los pactos constitucionales".
Las palabras de Bolaños llegan un día después de que el coordinador general del PP, Elías Bendodo, reconociera en una entrevista en Antena 3 que "todavía hay posibilidades" para llegar a un acuerdo entre su formación y el PSOE para renovar el Poder Judicial. Ahora bien, los populares se mantienen firmes en su postura: Pedro Sánchez tendría que dejar por escrito que su ejecutivo no sacará adelante una reforma del delito de sedición.
Este fue el motivo por el cual el PP se levantó de la mesa de negociación: el Gobierno anunció que llevarían la reforma de la sedición al Congreso de los Diputados y, paralelamente, anunciaba que el acuerdo entre populares y socialistas para renovar el CGPJ era inminente. En una llamada telefónica, Feijóo comunicó a Sánchez que sus hombres se levantarían de la mesa, poniendo de esta manera un freno de mano al desbloqueo judicial español.
