Primer portazo de Vox al PP después de que ambas formaciones pactaran empezar desde cero las negociaciones para alcanzar un pacto de gobierno en Extremadura y Aragón. El líder del partido de extrema derecha, Santiago Abascal, ha rechazado el decálogo de líneas básicas que han establecido los populares para conversar sobre el futuro de estas dos autonomías, las primeras que han celebrado elecciones en el nuevo ciclo electoral. Para el líder ultra, las exigencias del partido de Alberto Núñez Feijóo son “incorrectas” porque hace calar la idea de que negocian con “salvajes” a quienes hay que “domesticar”. “La música me suena mal, es empezar con mal pie”, ha señalado en una entrevista en Antena 3 en la que se ha mostrado irritado por los puntos del documento en el que se exige respetar la unidad territorial, la Constitución, la legalidad vigente, la separación de poderes, la jefatura del Estado y el acatamiento del reparto competencial autonómico.

Abascal considera que estos postulados son “obvios”, y ha afirmado que entendería que el PP los remarcara si tuviera que alcanzar acuerdos con el PSOE o con formaciones independentistas como Junts per Catalunya. “Pero para pactar con Vox, no lo entiendo”, ha remarcado. En esta línea, ha insinuado que el documento está más orientado a fijar unas líneas de negociación dentro de las mismas filas populares. “Es para entenderse entre ellos”, ha indicado. El portazo de Abascal a Feijóo llega después de que el líder del PP explicara que el domingo por la noche mantuvieron una conversación telefónica de una hora “fructífera” en la que ambas partes acordaron cambiar de estrategia negociadora. Ahora Génova 13 se implicará de forma directa en las conversaciones y Vox no exigirá cargos hasta en una segunda fase de la negociación, una vez ya se haya pactado el programa de gobierno.

El PP estableció este lunes un decálogo de líneas básicas para negociar con Vox los gobiernos de Extremadura y de Aragón. Los populares reclaman a los ultraderechistas el compromiso de aprobar los cuatro presupuestos de la legislatura. También que el “reparto de poder” con el partido de extrema derecha respete la “proporcionalidad” que han establecido las urnas. Es decir, ser coherente con la correlación de fuerzas de ambas formaciones.

El pasado diciembre, en Extremadura, los populares capitaneados por María Guardiola consiguieron 29 diputados, casi el triple que los 11 de los ultras. Pero en el caso de Aragón, el PP consiguió 26 escaños; menos del doble que Vox, que se disparó hasta los 14. Sea como fuere, a pesar de que la formación de Santiago Abascal esté en auge, los populares continúan muy por encima que los voxeros. Es por eso que piden que se respete esta “proporcionalidad” en el reparto de poder. Los ciudadanos de Castilla y León lo harán el próximo 15 de marzo, y los andaluces lo harán, a más tardar, este verano.