El Pleno del Parlament votará este jueves una moción impulsada por la CUP que reclama la reprobación y el cese de diversas figuras clave del Govern en plena escalada del conflicto educativo. La iniciativa pone el foco en la consellera de Interior, Núria Parlon, el director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, y la consellera de Educación y Formación Profesional, Esther Niubó, a quien atribuye responsabilidades políticas por la gestión de la crisis con los docentes y por las infiltraciones policiales en las asambleas de profesores. 

La propuesta llega con apoyos de Junts y los Comuns han introducido enmiendas que han acabado configurando el texto final, hecho que amplía las opciones de que la moción prospere parcialmente y evidencia una coincidencia puntual entre grupos parlamentarios en la crítica a la actuación del Departament de Interior y a la gestión educativa. Uno de los puntos centrales del debate es la infiltración de dos agentes de los Mossos d’Esquadra en una asamblea de docentes en Barcelona. Según el redactado acordado, esta actuación no tenía “ningún tipo de justificación operativa ni ponderación de derechos fundamentales” y habría vulnerado el derecho de reunión y manifestación. Por este motivo, el Parlament reprobará al director general de la Policía, Josep Lluís Trapero, y pedirá su cese. Todo apunta a que este punto saldrá adelante con el apoyo de Esquerra Republicana, quien también había pedido la cabeza de Trapero

En la misma línea, y a raíz de una enmienda de Junts incorporada al texto, también se pide la reprobación de la consellera de Interior, Núria Parlon, por estos hechos, con la correspondiente petición de destitución. La moción considera que el Departament no ha actuado con las garantías democráticas necesarias en la gestión de la protesta social vinculada al conflicto educativo. Habrá que ver aquí el sentido del voto de ERC y los Comuns, quienes todavía no habían pedido la cabeza de la consellera. De esta forma, la oposición muestra su enfado con el Departament de Interior, a pesar de las disculpas de Parlon y Trapero

Presión sobre Niubó

En cuanto al Departament d'Educació, la moción incrementa la presión sobre la consellera Esther Niubó. El texto insta el Govern a alcanzar "un acuerdo inmediato" con los sindicatos mayoritarios y la comunidad educativa en un contexto de huelgas. En caso contrario, plantea explícitamente su cese por "incapacidad de abordar el conflicto abierto con los docentes desde hace meses" y por no haber aportado medidas que estabilicen el sistema educativo. Este punto vincula también la crisis educativa con las actuaciones policiales, considerando que la infiltración de agentes en espacios docentes ha agravado la tensión con el colectivo.

 

 

Cambios en los protocolos policiales

Más allá de las responsabilidades individuales, la moción incluye un paquete de medidas políticas y operativas. Entre estas, destaca la retirada de los Mossos de los centros educativos, la revisión de los protocolos de actuación policial y la prohibición de infiltraciones en movimientos sociales, sindicatos y colectivos sin autorización judicial. También se reclama poner fin a la persecución administrativa vinculada a la conocida como ley mordaza, en un intento de redefinir la relación entre los cuerpos policiales y la protesta social.