Mercedes es una de las marcas premium que más está apostando por ir ampliando poco a poco su catálogo de modelos eléctricos. Sabe muy bien en el fabricante alemán que, si bien hoy en día la cuota de mercado que tienen este tipo de modelos tanto en sus concesionarios como la inmensa mayoría de carreteras europeas sigue siendo muy menor, son los eléctricos los que realmente van a dominar en las carreteras en un futuro no muy lejano.
No es casualidad entonces que la inmensa mayoría de fabricantes estén apostando cada vez más por este tipo de vehículos aunque, eso sí, la inmensa mayoría de las ventas no llegan precisamente por parte de los eléctricos, sino por los modelos de combustión que son los que realmente están sosteniendo el peso de las marcas en Europa.
Pero uno de los principales problemas que tiene Mercedes y que seguramente no se esperaba hace unos años es que las ventas de sus coches eléctricos han caído, como han caído también en el último trimestre las de otras marcas como es el caso de Tesla. El principal responsable en este sentido no son otras que las marcas que llegan desde China con modelos eléctricos muy interesantes en cuanto a precio y que les están robando mucha cuota de mercado a las marcas premium.
Mercedes sabe que los eléctricos son un problema, pero tiene una solución
El hecho de que la marca ha presentado unos resultados del tercer trimestre de este 2023 en el que el margen de beneficio operativo ha caído casi un 7 % es lo que ha provocado que desde la marca ya están empezando apuntar cuál es la que es muy probable que sea su solución en este sentido.
Y es que la apuesta de Mercedes por los eléctricos va a seguir siendo la misma, una apuesta cada vez mayor para poner en el mercado en modelos eléctricos muy Top que, eso sí, tienen un margen de beneficio menor que otros modelos ya que su coste de fabricación es mucho más alto.
Ahí es donde reside el problema, y es que desde el fabricante han dejado muy claro que, para compensar esta caída en ventas de los coches eléctricos lo más probable es que busques un mayor margen de beneficio con los modelos de combustión, algo que evidentemente no significa otra cosa que un aumento de precio de los modelos que contar con motores de gasolina o diésel.
Una solución que no deja de ser evidentemente interesante a nivel de marca pero que a los fieles seguidores del fabricante no les va a gustar, especialmente aquellos que no quieren saber nada aún de los eléctricos y que verán como algunos de sus modelos preferidos van a aumentar de precio para poder compensar con sus márgenes la caída en ventas de los coches eléctricos de la marca.
