El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha instado este martes a la población iraniana a mantener las protestas contra el régimen de los ayatolás, les ha atizado a tomar el poder y ha lanzado una advertencia directa a las autoridades del país, asegurando que la ayuda norteamericana está en camino. Lo ha hecho a través de un mensaje publicado en su red social, Truth Social, donde ha escrito: "¡Patriotas iraníes, seguid protestando! ¡Tomad el control de vuestras instituciones! Guardad los nombres de los asesinos y abusadores. Pagarán un precio alto". En el mismo mensaje, el mandatario estadounidense ha asegurado: "He cancelado todas las reuniones con funcionarios iraníes hasta que se detenga el asesinato sin sentido de manifestantes. La ayuda está en camino". Trump ha cerrado el mensaje, publicado a las 15:43 hora catalana, con una adaptación de su conocido lema político: "¡MIGA!" (Make Iran Great Again).
Irán admite 2.000 muertos durante las protestas contra el régimen, pero la oposición eleva la cifra hasta los 12.000
Las declaraciones llegan en un contexto de fuerte represión de las protestas en Irán. Según ha informado este martes la agencia Reuters citando a un alto cargo del gobierno iraní, bajo condición de anonimato, alrededor de 2.000 personas, incluido personal de seguridad, habrían muerto durante las movilizaciones de las últimas dos semanas. Irán ha admitido por primera vez esta cifra de muertos, que es mucho superior a la reconocida hasta ahora a raíz de la represión de las protestas contra el régimen. Según esta fuente, las muertes —tanto de civiles como de miembros de las fuerzas de seguridad— serían atribuibles a “terroristas”. La oposición iraní, por su parte, eleva mucho más el recuento y asegura que las víctimas mortales ya serían unas 12.000, en un contexto de censura informativa y fuerte control estatal que dificulta la verificación independiente de los datos. Informes de la BBC también apuntan que el número de muertos podría superar los 10.000.
“Todas las opciones están sobre la mesa”
A lo largo de la última semana, la retórica de la Casa Blanca contra Irán se ha vuelto cada vez más agresiva, haciendo crecer las especulaciones sobre un posible ataque estadounidense contra la República Islámica. Tras su ofensiva en Venezuela, la mirada de Washington se ha girado hacia Teherán, en un momento clave marcado por las protestas masivas que sacuden al gobierno iraní. Ante la magnitud de las movilizaciones, Donald Trump ya ha dejado claro que apoya a los manifestantes y a su lucha por la “libertad”, y ha advertido que, si el régimen encabezado por el líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, continúa reprimiendo las protestas con violencia, Estados Unidos desatará “el infierno” sobre sus líderes. Todo ello mientras diversas filtraciones aparecidas en los medios estadounidenses apuntan que el presidente estudia varios escenarios de intervención para aprovechar la ola de descontento y debilitar definitivamente el régimen, incluidos posibles ataques militares dirigidos. Según *The Wall Street Journal*, será el martes cuando evaluará las diferentes opciones con su equipo. “Todas las opciones están sobre la mesa para el presidente Trump, pero no se ha tomado ninguna decisión”, ha asegurado un alto funcionario de la Casa Blanca en declaraciones recogidas por *Axios*.
