El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ha evitado condenar las amenazas de Estados Unidos sobre Groenlandia y no ha salido en defensa explícita de Dinamarca, alineándose con el relato de Washington sobre la necesidad de reforzar la seguridad en el Ártico. En la que era su primera intervención pública desde que el presidente de Estados Unidos elevó el tono sobre Groenlandia, se ha limitado a decir que los miembros de la OTAN debatirán los “próximos pasos” para que el Ártico “siga siendo seguro”, evitando hacer referencia a las amenazas del mandatario estadounidense, que llegó a decir que se haría con el Ártico “sea de buen grado o por la fuerza”, asegurando que no permitirá “que Rusia o China ocupen Groenlandia”.
En una rueda de prensa en Zagreb, Rutte ha asegurado que “todos los aliados” coinciden en que la seguridad del Ártico es “una prioridad” y ha remarcado que su función es garantizar que “toda la Alianza sea lo más segura posible”. Sin mencionar directamente la disputa por Groenlandia, ha indicado que los miembros de la OTAN debaten “los próximos pasos” para asegurar esta región de manera “colectiva”. Rutte ha argumentado que la apertura de nuevas rutas marítimas, a causa de los cambios en los patrones meteorológicos, incrementa el riesgo de que Rusia y China tengan allí una presencia más activa. “Todos estamos de acuerdo en que esta debe ser una prioridad”, ha insistido, subrayando que la defensa del Ártico es “una parte vital del territorio de la OTAN”.
El expresidente neerlandés vuelve a aplaudir a Trump por lograr elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB
En sintonía con la Casa Blanca, el dirigente neerlandés ha vuelto a elogiar a Donald Trump por haber impulsado el objetivo de elevar el gasto militar hasta el 5% del PIB. “Aplaudo el hecho de que nos esté empujando a todos a gastar más para igualar lo que gasta Estados Unidos”, ha afirmado. “Cuando aplaudo a alguien, lo hago basándome en hechos, y creo que los hechos están ahí”. La única referencia directa a Dinamarca ha sido para destacar sus inversiones en defensa, especialmente en relación con Groenlandia. Rutte ha señalado la compra de cazas F-35 y de equipamiento estadounidense como muestra de que “estamos trabajando realmente juntos”, evitando cualquier alusión a una crisis interna dentro de la Alianza Atlántica.
Las declaraciones contrastan con el aviso de la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, que ha alertado de que un ataque de un país de la OTAN contra otro supondría el final de la organización. Pese a ello, Rutte ha mantenido un perfil alineado con Washington, priorizando el discurso de seguridad en el Ártico y evitando cualquier crítica directa a los movimientos de Estados Unidos.