La congresista de Estados Unidos Alexandria Ocasio-Cortez, una de las figuras principales del ala izquierda del Partido Demócrata, no ha descartado este domingo presentarse como candidata para suceder al actual presidente, Donald Trump, en las elecciones presidenciales del año 2028. Todavía faltan más de dos años para la cita, pero la congresista por Nueva York de origen puertorriqueño ha afirmado en una entrevista con la cadena ABC que "cualquier cosa es posible en este momento" cuando le han preguntado por su reacción a una encuesta de la Universidad de Nuevo Hampshire que la coloca como favorita en las eventuales primarias de su partido. "No he descartado la posibilidad [de presentarme]" afirma ante los micrófonos de la cadena cuando le preguntan de forma directa si se presentará a las elecciones del 2028. Durante la entrevista, Ocasio-Cortez tampoco descarta competir en las primarias demócratas contra el líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, para intentar ganar su escaño por Nueva York en 2028.
Las declaraciones de Ocasio-Cortez llegan en un momento, como lo define ella misma, de "renovación para el Partido Demócrata" después de la ajustada victoria de Abdul El-Sayed, candidato de su cuerda ideológica progresista, en unas primarias muy luchadas contra la candidata del ala moderada del partido en el estado de Michigan, clave para la victoria electoral de cualquier candidato a presidente. La victoria de un autodeclarado socialista democrático en este estado, considerado uno de los estados bisagra donde la victoria en las elecciones presidenciales se decide, por un partido como el otro, por un margen muy estrecho, supone un salto de calidad en las aspiraciones de los progresistas dentro del partido. A su parecer, la victoria de El-Sayed en Michigan en las primarias por el Senado demuestra que el partido está experimentando una "renovación" generacional.
En este sentido, asegura que "la tienda ancha" del partido demócrata "en todo el país" "se está unificando y está concentrado en las elecciones de noviembre. Nuestra prioridad es la clase trabajadora y tenemos que dejar claro que estamos concentrados en mejorar la vida de la gente", asegura, dejando claro que, en estos momentos, su foco está en ganar de nuevo su escaño en la Cámara de Representantes. La encuesta de la Universidad de Nuevo Hampshire sobre las primarias presidenciales demócratas sitúa a Ocasio-Cortez a la cabeza como favorita, con un 22% de los apoyos, seguida del exsecretario de Transporte Pete Buttigieg, con un 21%, y del gobernador de California, Gavin Newsom, con un 15%.
A la cabeza del auge de los socialistas democráticos
Estos números se suman al creciente apoyo que han recibido los candidatos de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos (DSA, por sus siglas en inglés) en las últimas elecciones, tanto primarias como para cargos electos. El-Sayed, un musulmán, se impuso este martes a la candidata que tenía el apoyo de la dirección estatal de los Demócratas y del importante grupo de presión proisraelí AIPAC. El año pasado, otro candidato de DSA, Zohran Mamdani, ganó las elecciones a la alcaldía de Nueva York contra otros dos candidatos con un mensaje claramente de izquierdas. Estas victorias son munición para los republicanos, que acusan al partido rival de abrazar el comunismo y querer convertir a EE. UU. en un "proyecto comunista".
Ante estas críticas por sus últimas victorias, sin embargo, AOC insiste en decir que está "orgullosa del hecho de que tengamos un movimiento progresista que ha crecido en un movimiento bastante poderoso", y que puede hacer realidad políticas públicas para ayudar a la gente trabajadora. De momento, sin embargo, asegura que, ante las especulaciones sobre posibles candidatos presidenciales, "tenemos la responsabilidad de concentrarnos en las elecciones de medio mandato y no en nuestras aspiraciones personales".
