El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha vuelto a cuestionar el sistema electoral norteamericano y ha afirmado que el Partido Republicano debería “tomar el control” de las votaciones y “nacionalizar” las elecciones en diversos puntos del país. Lo hizo durante una entrevista en el pódcast del exsubdirector del FBI Dan Bongino, en la que insistió de nuevo en la tesis, no demostrada, de que las presidenciales del 2020 estuvieron marcadas por el fraude. “Los republicanos deberían decir: ‘Queremos hacernos cargo. Deberíamos asumir el control de la votación en al menos 15 lugares’. Los republicanos deberían nacionalizar las votaciones”, declaró Trump. El presidente norteamericano no especificó cuáles serían estos territorios ni de qué manera se podría aplicar esta medida.
La propuesta choca frontalmente con la Constitución de los Estados Unidos, que establece que son los estados los responsables de la organización y la administración de las elecciones. Aun así, Trump volvió a defender que el sistema actual permite irregularidades y aseguró, sin aportar pruebas, que hubo personas que “votaron ilegalmente” en 2020. También reiteró que, a pesar de los resultados oficiales, él ganó aquellos comicios “por una amplia mayoría”, en los que fue declarado vencedor el demócrata Joe Biden.
El FBI requisó papeletas en Georgia
Las declaraciones del magnate estadounidense llegan pocos días después de que el FBI registrara una oficina electoral del condado de Fulton, en el estado de Georgia, y requisara documentación y papeletas relacionadas con las elecciones de 2020, en el marco de una investigación autorizada judicialmente. Este condado fue clave en la victoria de Biden en Georgia por un margen muy ajustado.
“Saldrán a la luz cosas interesantes”
En referencia a esta operación, Trump insinuó durante la entrevista que “saldrán a la luz cosas interesantes”, sin concretar a qué se refería. El presidente ha utilizado reiteradamente esta confiscación para reforzar su relato sobre un supuesto fraude electoral, una teoría que ha sido rechazada en numerosos procedimientos judiciales durante los últimos años.
En los últimos meses, Trump ha redoblado sus esfuerzos para desacreditar el resultado de las presidenciales de 2020 y ha afirmado que “pronto se procesará a estas personas por lo que hicieron” en relación con la gestión de los comicios. A pesar de ello, la Casa Blanca no ha aclarado cómo se podrían llevar a cabo estas acciones sin vulnerar el marco constitucional, que limita la intervención del gobierno federal en la administración electoral.